seasonsofgrace.net .- La hermana Pearl McGivney, superiora de las Hermanas de Loretto en los Estados Unidos, ha sido llamada a presentarse en Roma, para que informe con respecto a cinco “áreas problemáticas” que aún persisten, tras la finalización de los cinco años de visita apostólica del Vaticano a las órdenes religiosas de mujeres.
Se le ha pedido se presente en persona el día 18 de Octubre del 2016,

La hermana McGivney , en una carta a las hermanas de la orden fechada el 1 de Junio, listó algunas de las cuestiones planteadas por la Congregación del Vaticano para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Las preocupaciones planteadas en la directiva del Vaticano incluyen:

“Su forma de promover la vida espiritual y vida en comunidad de la congregación, a la luz de la definición de la vida religiosa apostólica de la Iglesia;
“Una cierta ambigüedad con respecto a la adhesión de la congregación hacia algunas áreas de doctrina de la Iglesia y de la moral;
“La política de su Congregación en relación con los miembros de la comunidad, conocidos por mantener posiciones de disensión con las enseñanzas morales o prácticas litúrgicas aprobadas de la Iglesia.”

Según la carta de McGivney, la congregación religiosa citó dos preocupaciones específicas sobre la estructura organizativa de la orden de Loretto: su sistema de permitir que los laicos se unan a la comunidad como “co-miembros” y una reciente revisión de algunos de los estatutos de la orden .

La congregación, de acuerdo con la carta, mostró su preocupación sobre el tema de “la identidad y el papel de los co-miembros, asegurando la distinción entre vida religiosa comprometida y laicos, en particular, pero no limitada, a la participación de los co-miembros en las estructuras de governanza y en la toma de decisiones.”

La Hermana McGivney parece realmente desconcertada por la decisión del Vaticano de reabrir su investigación, tras la finalización en diciembre del 2014, de los seis años Visita Apostólica.
Según el sitio Vatican Insider:

“Los visitantes parecían muy a gusto y genuinamente interesado en nuestras vidas”, declaró el presidente. “Ellos no hicieron preguntas acerca de estas “áreas de interés” durante esta visita, por lo que no teníamos expectativa alguna de que seis años más tarde, nos encontraríamos en esta situación de ser convocadas a Roma para abordar las cuestiones pendientes.”
Sin embargo, McGivney añadió: “Estamos encantadas de aceptar esta oportunidad para dialogar.”
Cuando la investigación por parte del Vaticano comenzó en el 2010, sus oficiales visitaron alrededor de 90 órdenes religiosas de mujeres en los Estados Unidos, incluyendo a las Hermanas de Loreto. Unas 90 Hermanas de esta orden fueron seleccionadas para entrevistas personales por parte del equipo de investigación constituido por cuatro personas.

ES NECESARIA LA CONVOCACIÓN HECHA POR EL VATICANO?
En una palabra: Sí.

Un comunicado emitido por la LCWR (Consejo de Liderazgo de Mujeres Religiosas) en el 2014, tras la finalización de la evaluación doctrinal del Vaticano, muestra una falta de entendimiento con respecto a las preocupaciones del Vaticano, y una evidente frustración por su”fracaso” en entender y asimilar sus posiciones liberales (disidentes). La declaración de la LCWR dice, en parte,

En nuestras reuniones en CDF, LCWR fue triste el saber de que las impresiones de la organización en las últimas décadas se han institucionalizado en el Vaticano, y estas percepciones institucionalizadas, han dado lugar a juicios y en última instancia, a la evaluación doctrinal. Durante la reunión, resultó evidente que a pesar de los grandes esfuerzos a hechos través de los años, la comunicación se había deteriorado y, como resultado, se desarrolló cierta desconfianza.

Lo que generó una apertura para el diálogo en esta reunión, fue escuchar de primera mano la forma en que CDF percibe a la LCWR.

No nos reconocemos en la evaluación doctrinal de la conferencia y nos damos cuenta de que, a pesar de este hecho, nuestros intentos de aclarar las percepciones erróneas han dado lugar a malentendidos más profundos.

Este es un asunto muy complejo, sin embargo, la LCWR se siente alentada por los esfuerzos de ambos, tanto la CDF como el LCWR por encontrar un camino que los lleve a honrar la integridad y la misión de ambas oficinas.

Parece que el intento del Vaticano para dirigir la LCWR hacia una mayor adhesión a la doctrina católica, no fue un éxito completo, tal y como se esperaba luego de la conclusión de las evaluaciones formales del 2014.

Y a pesar de las abiertas conversaciones durante la visita, el año siguiente, el 30 de abril del 2015, los líderes de la LCWR fueron reprimidos por la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El Cardenal Prefecto de la Comisión para la Doctrina de la Fe Gerhard Müller, en la explicación concerniente a las preocupaciones del Vaticano, con respecto a la organización que afirma representar el 80% de las mujeres religiosas en los EE.UU., reiteró los tres problemas citados en la evaluación del grupo del Vaticano. Estas preocupaciones fueron el tema central de los oradores en las Asambleas LCWR; las políticas de disidencia corporativa en temas como la ordenación de las mujeres; y la prevalencia de temas feministas radicales incompatibles con la fe católica en algunos de los programas y presentaciones patrocinadas por la LCWR.

El cardenal Müller expresó su preocupación de que a pesar de los esfuerzos del Vaticano por llevar el grupo en alianza con la doctrina católica, la LCWR había pasado por alto el riguroso proceso de pre-aprobación puesto en marcha por la CDF y había anunciado que otorgaría su más alto honor a Sor Elizabeth Johnson, una teóloga cuyo trabajo ha sido acusado por el Comité de Obispos para la Doctrina de contener “declaraciones falsas, ambigüedades y errores sobre las enseñanzas del evangelio, como auténtica y universalmente es enseñado por el magisterio y que dirigen la fe de la Iglesia.

Una de los miembros de las Hermanas de Loreto es una conocida disidente, Sor Jeannine Gramick. Gramick, quien fue miembro de las Hermanas Educadoras de Notre Dame antes de incorporarse a la comunidad de Loreto en el año 2001, fue co-fundadora del New Ways Ministry, un grupo con sede en Maryland que aboga por los católicos LGBT.

A diferencia de Courage (coraje), organización que insta y asiste a personas atraídas por individuos del mismo sexo a permanecer en castidad y seguir las directrices de la Iglesia, el Ministerio New Ways anima a los afligidos por la “atracción por miembros del mismo sexo” a aceptar y celebrar su “homosexualidad”. En 1999, la Congregación del Vaticano para la Doctrina de la fe y la disciplina de los Sacramentos, emitieron una condena pública a la obra de Gramick.

Y una rápida revisión a la página web de la Loretto Women’s Network (Red de Mujeres de Loretto), un sub-grupo de la Comunidad de Hermanas de Loreto, reveló que aun persiste disconformidad en varias áreas. Los “acuerdos de fondo” en su Declaración de Identidad, el cual fue revisado y aprobado en junio de 2009, son los siguientes (el énfasis o negrita es del autor original del articulo):

1) Nos oponemos activamente todas las formas de discriminación, incluyendo el racismo, el sexismo, el clasismo y el heterosexismo, y suscribimos el Convenio sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) .

2) Trabajamos diligentemente para la corrección de las estructuras patriarcales en relación con el medio ambiente de nuestro planeta, la afirmación de los principios en ecofeminismo que respetan a toda la creación y se oponen a la práctica y a los efectos de una cultura de dominación.

3) Nos comprometemos a trabajar por los derechos civiles y eclesiales de las personas gay y lesbianas.

4) Nos comprometemos a trabajar para la plena igualdad de mujeres y hombres en todos los aspectos de la vida eclesial, incluido el acceso completo a todos los ministerios sacramentales.

5) Apoyamos a las mujeres como agentes definitivos en la toma de decisión moral en materia de reproducción.

6) Estamos de acuerdo con la Platform for Action (Plataforma de Acción) aprobada en septiembre de 1995 en la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en Beijing, China, y trabajar para hacerla progresar.

7) Apoyamos la disidencia civil y eclesial consistente con nuestros valores, llevados a cabo por un individuo o por un grupo.

8) Apoyamos los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, que los 192 Estados miembros se han comprometido a cumplir para el año 2015.

9) Debido a que la mayoría de las víctimas de la guerra son no combatientes, sino especialmente mujeres y niños, así como nuestro frágil planeta, nos oponemos firmemente a la guerra y al militarismo. Reconocemos la urgencia de la necesidad de ser defensores de la paz, y de la justicia que subyace en ella.