“Los profesionales de la salud, deberían enfocarse en los más pobres de la sociedad en lugar de la elite pudiente”
Recalcó, como un grupo de médicos trabajando en África, demostró que la iglesia no era “una súper clínica para VIPS”, por el contrario, era un hospital de campaña dotado con un inmenso corazón, presto a ayudar al herido y humillado.

EL cuidado de la salud, especialmente al nivel más básico, es negado en muchas partes del mundo, y en muchas regiones de Africa” dijo el Papa a un grupo de 9,000 personas, pertenecientes al grupo “Doctores con África” mejor conocido como CUAMM (Collegio Universitario Aspiranti e Medici Missionari).

“El acceso a los servicios de salud es para muchos una ilusión. Tratamientos y medicina, los más pobres que no tienen a ellos por que no pueden pagarlos. Por esta razón son excluidos incluso de los más elementales servicios de salud”.

CUAMM fue fundada 65 años atrás por el Dr. Franceso Canova y por el padre Fr. Luigi Mazzucato como una iniciativa misionera de la diócesis de Padua. Desde sus inicios, el grupo ha enviado 1,400 médicos a 41 países -principalmente del África- que brindan servicios de salud a las poblaciones más vulnerables del mundo.
CUAMM trabaja en algunas de las zonas más pobres del sub-desierto del Sahara en África, incluyendo el sur de Sudan y Etiopía, lugares en los que muchas madres, recién nacidos y niños mueren por causa de la malnutrición y enfermedades asociadas.

Francisco insistió en que los servicios de salud no deben ser vistos como “un producto de consumo” sino más bien, como un “derecho universal”, posición que el aclaró en presencia de Joe Biden, vice presidente de los E.E.U.U, país en donde la mayoría de servicios médicos son propiedad de compañías privadas.

Finalmente, el papa urgió a los presentes a vivir lo que el describió como “el mandamiento del evangelio de ayudar al enfermo”.