Empresario Portugués invierte los ahorros de su vida en promover Fátima


José Camara es un empresario portugués retirado, que ha donado más de 1,000 estatuas de nuestra Señora de Fátima (estas estatuas son confeccionadas a mano en Fátima) a parroquias alrededor del mundo desde Enero del 2013. Incluso, paga por el costo de transporte a lugares como Sudáfrica, Madagascar, Australia y los Estados Unidos.

“Comencé hace cuatro años atrás con la idea de ofrecer 12 estatuas hechas a mano de nuestra Señora de Fátima -una por cada apóstol – a parroquias de Sudáfrica, donde viví por muchos años”.

Durante la primera semana de haber publicado su ofrecimiento en el semanario católico sudafricano The Southern Cross, recibió 63 solicitudes.

Hasta ahora he enviado más de 1,000 estatuas a diversas parroquias, escuelas, conventos, movimientos católicos, prisiones – e incluso a algunas personas particulares- alrededor de todo el mundo” dijo Camara, quien ahora vive en Cascais, a unas 20 millas al oeste de Lisboa.

Ha enviado estatuas a más de 30 paises e incluso a algunas ubicaciones bastante remotas como las Islas Reunion y Mauricio, sin dejar de lado, peticiones que llegan desde algunas parroquias de Portugal.

“No puedo hacer esto eternamente, he gastado casi todos los ahorros de mi vida” dijo Camara, pues aparte de correr con los costos de manufactura de las estatuas, tiene que pagar costes de manejo y envío y lidiar con la tediosa burocracia en las aduanas, generando stress, mismo que impacta negativamente contra su salud.

Durante ,mucho tiempo, solicitó mantenerse anonimo revelando su nombre unicamante cuando los medios que lo entrevistaban, insistian “No busco ningún crédito; Yo solo quiero servir a Nuestra Señora y a El Señor”.

Las estatuas son confeccionadas y pintadas a mano en un taller de Fátima, son de varios tamaños y estan diseñadas para ser usadas en el interior de las iglesias. A cambio, aquellos que reciben la estatua (sea una Iglesia o una persona) se compromete a rezar el Santo Rosario en comunidad y a colocar la imagen en el altar principal de la iglesia o dentro de una capilla dedicada a Nuestra Señora de Fátima.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *