Hace casi ya un centenario de las apariciones de la Madre de Dios en un pequeño pueblo de Portugal llamado Aljustrel, perteneciente a la parroquia de Fátima. Allí, Lucia, Francisco y Jacinta, 3 humildes pastorcitos, recibieron de la Madre de Dios 3 secretos que deberían de ser revelados al mundo en su debido momento.
Tanto estas apariciones como sus mensajes, no han dejado de ser motivo de controversia por muy diferentes razones, siendo la principal de ellas la relacionada con el llamado tercer secreto de Fátima.
Hay quienes sostienen que el verdadero secreto no ha sido realmente revelado y para dar asidero a sus argumentos, emplean las declaraciones públicas hechas por personajes de importancia vinculados al tema como el cardenal Ciappi por ejemplo, o incluso quienes sostienen que la verdadera hermana Lucia, habría sido reemplazada antes de 1960, año en que el secreto debía a más tardar ser revelado. Todo esto amén de las muchas teorías conspirativas asociadas al tema.
Hace tan solo unos meses atrás, el padre Gabriele Amorth nos recordaba la importancia del mensaje a la hermana Lucia en Tuy, España:

En agosto del año 1931, la hermana Lucia (vidente principal de las apariciones de la Virgen María en Fátima) tuvo una nueva revelación que aconteció mientras se encontraba en Rianjo, España:

Mas tarde, por medio de una comunicación íntima, Nuestro Señor me dijo, quejándose: -No han querido atender Mi petición… Al igual que el Rey de Francia se arrepentirán, y la harán, pero ya será tarde. Rusia habrá ya esparcido sus errores por el mundo, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia. ¡El Santo Padre tendrá que sufrir mucho!. Participa a Mis ministros que, en vista de que siguen el ejemplo del Rey de Francia, en la dilación de la ejecución de mi petición, también lo han de seguir en la aflicción. Nunca será tarde para recurrir a Jesús y a María.’

Nuestro Señor estaba haciendo aquí una referencia explícita a los pedidos del Sagrado Corazón hechos el 17 de junio de 1689 al Rey de Francia, por intermedio de Santa Margarita María de Alacoque.
Como resultado del rechazo del Rey Luis XIV -al igual que del rechazo tanto de su hijo como de su nieto, los reyes Luis XV y Luis XVI- a consagrar públicamente Francia al Sagrado Corazón de Jesús, como fue pedido por el Cielo por intermedio de un reconocido santo francés de aquel tiempo, la Contra-Iglesia, protestante y masónica, llevó a cabo el gran alzamiento de la Revolución Francesa.

El 17 de junio de 1789, (Fiesta del Sagrado Corazón) exactamente a cien años del día en que Santa Margarita María había escrito el gran designio del Cielo para el Rey, se alzó el Tercer Estado y se proclamó una Asamblea Nacional, despojando al Rey Luis XVI de su poder legislativo.

Estando pues a tan sólo un año de cumplirse el centenario de Fátima, es hora de dejar de lado todas las distracciones asociadas a este tema y no perder de vista el VERDADERO mensaje de Nuestra Señora, que ha sido el mismo de otras tantas apariciones aprobadas por la iglesia: Conversión, oración, ayuno y penitencia.