El Rosario de combate, también conocido como “Rosario de Soldado”,  era comúnmente llevado  en batalla, más notoriamente, durante la Primera Guerra Mundial. Fabricados en diversos materiales, fueron encargados originalmente por el gobierno de Estados Unidos, y expedidos por los militares, previa solicitud, a las tropas que tomaron parte durante la Primera Gran Guerra. Todos estos Rosarios fueron fabricados alrededor de 1916. Muchos de ellos fueron vistos en “servicio” durante la Segunda Guerra Mundial.

Estos Rosarios presentan elementos clave que permiten identificarlos fácilmente y diferenciarlos de los demás. Se han empleado en su confección, las conocidas cadenas de “bolitas” – “Pull Off Chains” comúnmente vistas en las lámparas (para prenderlas y apagarlas), también las encontramos en las las placas que llevan la información  los soldados y los nombres de las mascotas.

combatrosary

Todos los rosarios eran de 5 décadas o decenas, y tenían 2 medallas: una pieza central bastante peculiar y otra colgante. En el anverso de la pieza central, siempre estaba grabada una imagen de la Virgen María, más comúnmente la advocación de Nuestra Señora de los Dolores o la Medalla Milagrosa. En el reverso, todos estos rosarios llevaban grabada la imagen de Jesús cargando con la Cruz, imagen que representaba los sufrimientos por los que estos soldados (muchos enrolados voluntariamente) deberían pasar. La medalla que colgaba, era siempre la muy conocida Medalla de San Benito. El único elemento que podía variar era el crucifijo, mismo del que se emplearon muy diferentes tipos.

Hay un sinfín de historias contadas por soldados que acreditan su supervivencia a estos Rosarios, muchos de los cuales luego de terminada la guerra, fueron bañados en oro o plata y hoy en día pueden ser encontrados a la venta en populares sitios de subasta en linea.