El rosario bizantino o regla mariana de la Theotokos (Madre de Dios), también conocido como “Rosario ortodoxo”, es una hermosa devoción a la Santísima Madre de Dios, bastante similar al rezo del Santo Rosario. Esta forma de oración gozó de una enorme popularidad en el mundo cristiano (sí, en su momento fue más popular que el rezo del rosario) y según recomendaron muchos santos -como lo es el caso de San Serafín de Sarov-, era una oración necesaria para obtener la protección de nuestra Señora, más que cualquier otra devoción en su honor.

Cuenta San Serafín de Sarov, que la misma Madre de Dios la presentó a un monje en Tebaida-Egipto, a principios del siglo VIII, en una fecha no precisada. No tardó mucho en difundirse la práctica de esta devoción. Incluso llego a considerarsele una devoción universal.
Lamentablemente con el pasar del tiempo, la regla cayó en el olvido siendo, rescatada por San Serafín de Sarov (1759-1833) quien la practicaba diariamente.

sarov

La regla mariana de la Madre de Dios esta compuesta básicamente por la repetición de 150 salutaciones angélicas (Avemarías) divididas en 15 grupos o decenas y que se van recitando mientras se meditan los momentos más importantes de la vida de la Madre de Dios. Se acompaña esta oración con otras plegarias que conmemoran dichos momentos.

Si bien es cierto el parecido con el rosario es considerable, hay que recordar que Santo Domingo (1170 – 1221) recibió el rezo del Santo Rosario de la Virgen María, pero este no incluía los misterios. Estos son realmente una adición posterior por parte de la orden de los Dominicos. Sería el papa Pio V quien con la publicación del documento papal Consueverunt Romani Pontifices en 1569, establecería el rezo del Santo Rosario tal y como lo conocemos en la actualidad.

San Serafín de Sarov fue un verdadero devoto de la Madre de Dios. Practicaba esta devoción completa (15 decenas) todos los días. Sabedor de que esto no era posible para todos los cristianos, recomendaba el rezo de por lo menos 5 decenas diarias, de acuerdo con las posibilidades de cada quien.
El santo conservaba en su celda un pequeño cuaderno en el que llevaba registro de todos los milagros obtenidos por medio de esta devoción mariana.

Regla Mariana a la Thetokos