“Usted tiene que arrepentirse de asesinar bebés” dijo el activista en tono bastante calmado al doctor que salía del edificio. Éste, se acercó intentando intimidar, colocando su rostro casi contra el rostro del activista, pretendiendo ser un demonio o algún tipo de “monstruo”. Fingiendo la voz, preguntó “¿por qué?.

“Porque es un pecado ante Dios” replicó el activista. El doctor hizo un sonido gutural y luego agregó “Aliento apestoso!”.

“Usted es malvado, señor”.

“Sí. Lo soy”.

En ese momento, el doctor hace algún gesto que no pudo ser captado por la cámara que por su naturaleza, no dejó de causar el asombro de activista quien ahora pregunta:
“¿Eso es lo que le hace a los bebés verdad?”, el doctor replicó “Claro. Me gusta hacerlo.Lo amo”. En ese momento el activista sugiere al doctor “Debería acercarse a Cristo” pero este contesta “Nunca me acercaré a Cristo, nunca escucharé a Cristo!”

“Algún día tendrá que estar frente a Dios para ser juzgado por todos los bebés que ha matado.” insistió el activista, a lo que el doctor replicó “Me encanta, me encanta!”

De fondo, siempre se observa a la vigilante de seguridad, quien a pesar de ver que el doctor se aproxima al activista de manera ciertamente agresiva con un par de tijeras en las manos, decide permanecer impávida en una situación que por su naturaleza, muy fácilmente pudo haber escalado a peores

El suceso tuvo lugar en el exterior de las instalaciones del San Diego’s Family Planning Associates clinic, San Diego, California.