El papa León XIII y el origen de la profética oración a San Miguel Arcángel

Cuenta la historia que el 25 de Septiembre del año 1888 (no todas las fuentes están de acuerdo con la fecha exacta) después de haber celebrado la misa de la mañana, se encontraba el Papa participando de otra misa, esta vez, una misa de agradecimiento. Cuenta el padre Domenico Pechenino; testigo presencial del acontecimiento, que el sumo pontífice, levantó la cabeza súbitamente y parecía mirar con extrema atención “algo” que se encontraba encima del celebrante. Su mirada era fija y no parpadeaba. Su rostro expresaba asombro y terror. Algo inusual estaba ocurriendo.

Luego, como volviendo en sí, el Papa se levanta y se dirige apresurado hacia un despacho privado. Hasta allí le siguen algunos familiares quienes preocupados, le preguntaban:

-“Santo Padre, ¿no se siente bien? ¿Necesita algo?”

El entonces papa León XIII respondería con:

«Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás le pidió permiso a Dios de tener 100 años para influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo».

León XIII pudo ver también a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con su legiones en el abismo del infierno.

SMAVAD

Luego del evento, el pontífice se encierra en su despacho, y al cabo de media hora, hace llamar al secretario de la Congregación de Ritos y, dándole un folio, le manda imprimirlo y enviarlo a todos los obispos diocesanos del mundo.

¿Qué contenía aquel folio? Contenía la oración que solía rezarse al final de la misa junto con el pueblo, con la súplica a María y la encendida invocación al príncipe de las milicias celestiales, implorando a Dios que vuelva a lanzar a Satanás al infierno.

En aquel documento se ordenaba también rezar esas oraciones de rodillas. Lo antes escrito, que también había sido publicado en el periódico La settimana del clero el 30 de marzo de 1947, no cita las fuentes de las que se tomó la noticia. Pero de ello resulta el modo insólito en que se ordenó rezar esa plegaria, que fue expedida a los obispos diocesanos en 1886. Como confirmación de la que escribió el padre Pechenino, tenemos el autorizado testimonio del cardenal Nasalli Rocca que, en su carta pastoral para la cuaresma, publicada en Bolonia en 1946, escribe:

 

“León XIII escribió él mismo esa oración. La frase [los demonios] “que vagan por el mundo para perdición de las almas” tiene una explicación histórica, que nos fue referida varias veces por su secretario particular, monseñor Rinaldo Angeli. León XIII experimentó verdaderamente la visión de los espíritus infernales que se concentraban sobre la Ciudad Eterna (Roma); de esa experiencia surgió la oración que quiso hacer rezar en toda la Iglesia. El la rezaba con voz vibrante y potente: la oímos muchas veces en la basílica vaticana. No sólo esto, sino que escribió de su puño y letra un exorcismo especial contenido en el Ritual romano (edición de 1954, tít. XII, c. III, pp. 863 y ss.). El recomendaba a los obispos y los sacerdotes que rezaran a menudo ese exorcismo en sus diócesis parroquiales. El, por su parte, lo rezaba con mucha frecuencia a lo largo del día”.

Puedes encontrar la oración completa en este botón:

Oración del papa León XIII

Fuentes

https://radiocristiandad.wordpress.com/2010/09/29/origen-del-exorcismo-de-leon-xiii/
https://www.aciprensa.com/recursos/las-oraciones-de-leon-xiii-a-san-miguel-arcangel-por-la-iglesia-1268/

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