La devoción mariana titulada “María Desata Nudos” o “María la que desata los nudos” comparte su nombre con una pintura de 300 años de antigüedad que representa a Nuestra Señora desatando los nudos de una cinta blanca de bodas. Esta pintura desempeñó un papel significativo en la historia de la devoción de esta advocación mariana.

Un noble alemán de nombre Wolfgang Langenmantel, entró en angustia al enterarse de que su esposa Sophia planeaba divorciarse de él. Para salvar su matrimonio, Wolfgang pidió consejo al sabio y piadoso P. Jakob Rem, un sacerdote jesuita que era conocido no sólo por su sapiencia, sino por tener una gran devoción a la Santísima Virgen María.

Dedicado a su matrimonio, Wolfgang llevó a Sophia a reunirse con el P. Rem 4 veces durante 28 días. A su cuarta visita, el 28 de septiembre de 1615, los Langenmantel llevaron su cinta de bodas.

En aquellos días, era costumbre que la dama de honor primero atase los brazos de los novios y luego envolviese sus cuerpos empleando esta cinta de boda. Estas ataduras, tenían el propósito de simbolizar su unión de por vida.

Aquí, una versión de la historia sugiere que el padre desató los nudos que estaban presentes en la cinta desde el día de la ceremonia de bodas. La otra versión, sostiene que el padre les pidió a ambos, que cada vez que tuviesen un problema, hicieran un nudo en la cinta y luego de un determinado plazo, habrían de entregársela al sacerdote. Sea como fuere, ambas historias convergen nuevamente a partir del parágrafo siguiente.

Ante una imagen de Nuestra Señora de las Nieves, el padre Rem cogió la cinta blanca y desató los nudos uno a uno. Cuando terminó, la cinta se volvió de un color blanco deslumbrante. Esto fue tomado como confirmación de que María había escuchado sus oraciones. Afortunadamente, el divorcio fue evitado, y los Langenmatels permanecieron felizmente casados.

En 1700, más de 85 años después, el nieto de Wolfgang, el P. Heironymus Ambrosius Langenmantel donó un altar familiar. Comisionó a Johann Melchoir Georg Schmittdner para que proporcionara un cuadro representativo de la familia Langenmantel. Schmittdner se inspiró en la historia de Wolfgang y Sophia, y representó la narración dentro de su pintura. Se terminó la pintura barroca original de ‘María Desata Nudos’, y la imagen llegó a ser venerada bajo el mismo nombre.

La pintura ha sobrevivido a guerras y revoluciones, y continúa atrayendo a muchas personas de diversas partes del mundo. Hoy en día, el original todavía cuelga sobre el altar de la familia que se haya en en la iglesia de St. Peter en Augsburg, Baviera, Alemania.

La primera referencia a Nuestra Señora como Desata Nudos es atribuida a San Ireneo. En su antiguo texto “Contra las herejías”, escribió sobre cómo el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María. Se trata de nudos figurativos creados por la desobediencia y el pecado, que son deshechos por María en el Cielo. María es la co-redentora y participa en la acción redentora de Cristo, permitiéndonos pedir su intercesión.

Durante siglos, la devoción a María bajo este título “Desata Nudos” se vio restringida solamente a Alemania. La devoción se extendió posteriormente a América del Sur con la ayuda de uno de los principales promotores de su Novena, el Papa Francisco.

En los años 80, el entonces P. Jorge Bergoglio, estuvo en Alemania para terminar sus estudios de doctorado. Visitó la iglesia de St. Peter am Perlach y se encontró con la pintura original Nuestra Señora Desata nudos de Johann Melchoir Georg Schmittdner.

Le impresionó tanto la pintura que llevó consigo una copia de la misma, junto con su devoción a la Argentina, y la promovió bajo este nombre.

Alrededor de esta misma época ocurrió el desastre de la central nuclear de Chernobyl en Ucrania y, como resultado, la devoción se extendió por toda Europa. Las víctimas buscaron la intercesión de María y eventualmente la primera capilla dedicada a “María Desata Nudos” fue construida en Estiria, Austria en 1989.

La mayoría de las Novenas dedicadas a esta advocación mariana, fueron compuestas por laicos en Brasil y Argentina. Esta Novenas se usan tradicionalmente para buscar la intercesión y resolución de María, en situaciones maritales y familiares donde parece que no hay una solución clara.

Aquí, una novena a María, la que desata los nudos de nuestra vida.