El Obispo Thomas Paprocki de Springfield, Illinois, afirma que el papa Francisco no ha abierto las puertas a los católicos vueltos a casar por la vía civil para recibir la Santa Comunión.

En una carta presentada el día Viernes 22 de Julio, el Obispo Paprocki, alertó sobre un reporte publicado por Associated Press, en el que se sostenía que el Obispo Chaput de Filadelfia, en sus recientes directrices para la implementación de Amoris Laetitia, “había cerrado las puertas abiertas por el papa Francisco a los católicos divorciados vueltos a casar por la vía civil, para recibir la Santa Comunión”.

Paprocki señaló además, que ningún Papa, incluido Francisco, puede reformular la doctrina de manera informal. “Las ruedas de prensa que ofrece el papa durante sus vuelos, las notas a pie de pagina y las exhortaciones apostólicas ‘por su propia naturaleza, no son vehículos para la introducción o modificación de textos legislativos o para hacer pronunciamientos dogmáticos’ “.

El obispo citó la primera carta de San Pablo a los Corintios, la que enseña que la sagrada comunión ha de recibirse siempre en estado de gracia, de lo contrario, sería sacrilegio.

Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo.

(1 Cor. 11:27–29)

El obispo señaló además que “Esta enseñanza bíblica se refleja en los cánones 915-916 del Código de Derecho Canónico de la Iglesia Católica.”

El Canon 945 establece que “aquellos quienes obstinadamente perseveran en pecado grave, no pueden ser admitidos a la Sagrada Comunión”. El canon 916 señala que “Una persona que es consciente de estar en pecado mortal no puede recibir la Sagrada Comunión sin confesión previa”.

Paprocki expresó estar completamente de acuerdo con las directrices de las arquidiócesis de Filadelfia:

Las directrices de Filadelfia publicadas por el Arzobispo Chaput, están ciertamente en lo correcto cuando dicen que “Todo católico, no solamente los divorciados y vueltos a casar por la vía civil, deben confesar todo pecado serio del que sean consientes, con un firme propósito de cambio, antes de recibir la Eucaristía. Los divorciados vueltos a casar, deben además abstenerse de la intimidad sexual”.

El obispo Poprocki confirmó que las directrices de el Arzobispo Chaput representan “la inamovible enseñanza de la Iglesia, que aplica no sólo para la arquidiócesis de Filadelfia, sino también, para la arquidiócesis de Springfield, como lo hace en otras partes de la Iglesia.

ChurchMilitant.com
Artículo Original – Traducción: Proyecto Emaús.