Los ichthys comenzaron a aparecer en el arte y la literatura cristiana alrededor del siglo II dC. Su uso fue bastante común entre los primeros seguidores de la Iglesia y se extendió por el mundo conocido hacía el siglo IV.

Según la tradición, el símbolo del “pez” tendría su origen durante los primeros años de la Iglesia cuando aquellos quienes siguieron al Señor fueron víctimas de una intensa persecución religiosa.
Antes del Edicto de Milán, los cristianos no podían revelar ni profesar abiertamente su fe, ya que corrían el peligro de ser ejecutados. Este símbolo les permitiría identificar rápidamente a otros cristianos y saber de inmediato si estaban seguros y en buena compañía.

La figura del ichthys está en realidad compuesta por dos arcos que se sobreponen, dando lugar a la icónica imagen del “pez”. Se cree que cuando un cristiano se cruzaba con alguien en el camino, dibujaría, ya sea sobre la tierra o sobre la palma de la mano del extraño,  uno de los arcos. Si el extraño completaba el símbolo (el pez) dibujando el otro arco, ambos sabían que estaban frente a un cristiano.

El término ichthys, es en realidad un acrónimo de origen griego que traducido al castellano quiere decir “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador”

• Iota (i) es la primera letra de Iēsous (Ἰησοῦς), Griego para “Jesús”
• Chi (ch) es la primera letra de (Χριστός), Griego para “Ungido”
• Theta (th) es la primera letra de Theou (Θεοῦ), Griego para “Dios”
• Upsilon (y) es la primera letra de (Υἱός), Griego para “Hijo”
• Sigma (s) es la primera letra de (Σωτήρ), Griego para “Salvador”

La figura del pez tendría su origen en aquel milagro en el que Jesús, empleando unos cuantos panes y peces, alimenta a toda una multitud.
También se cree que guarda relación con la manera en la que Jesús reclutó algunos de sus discípulos. Por ejemplo, en el caso de Andrés y Pedro, Jesús los llamó a su lado diciéndoles que los hará pescadores de hombres:

“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres”.

Marcos 1: 16-17

El ichthys también se usaba para marcar e identificar de manera discreta los lugares de reunión y las tumbas de los cristianos.