El padre exorcista César Truqui, quien participó en el reciente Curso de Exorcismo y Oración de Liberación, llevado a cabo en Roma, afirmó que en el mundo actual se mueve un demonio bíblico especializado en atacar a la familia, pues cualquier cosa que afecte a la familia –entre ellas el divorcio–, es agradable al Diablo. El referido demonio –dijo el sacerdote—, se llama “Asmodeo”; fue quien mató a siete maridos de Sara, y quien fue condenado al desierto por san Rafael Arcángel.

Asegura que el demonio “Asmodeo” ahora se hace presente en muchos exorcismos, como en varios de los practicados por el P. Amorth y el P. Francesco Bamonte. “Recuerdo a una pareja de jóvenes muy unida, que quería enlazarse en Matrimonio; no obstante, ella debía someterse a un exorcismo para ser liberada. Así, durante el exorcismo, el Demonio estaba furioso y pedía al P. Amorth impedir el Matrimonio, amenazándolo con que de no hacerlo, mataría a la joven. Obviamente era una amenaza del ‘mentiroso’, que de hecho no ocurrió”.

El sacerdote afirma que el Diablo también busca atacar a la familia a través de las ideologías y de los estilos de vida y pensamiento individualistas que han seducido a la sociedad, y entre los cuales se encuentra la difusión del divorcio.

“Se piensa: ‘si no me gusta más mi marido, el divorcio me hará estar mejor’, pero olvidan las consecuencias sobre los hijos y la sociedad; esta mentalidad contraria a la familia es agradable al Diablo: él sabe que un hombre solo y sin puntos de referencia es manipulable e inestable”.

El P. Truqui dice que en lo personal, aún hoy que ya cuenta con 50 años de edad, siente alivio y coraje para seguir adelante sólo de pensar que su madre y su padre se aman; “en cambio, los hijos de padres separados son más frágiles e indecisos”.

La opinión del P. Truqui concuerda con el discurso que el Papa Francisco ofreció a la Renovación Carismática en julio del año pasado en el estadio olímpico de Roma ante 52 mil personas, en el que señaló que el Demonio busca destruir a las familias, pues es en éstas donde Jesús crece, en medio del amor de los cónyuges y en la vida de los hijos. “Por esto el enemigo ataca tanto a la familia –aseguró el Santo Padre–, por esto no la quiere, por eso busca destruirla y que el amor no esté ahí”.

El Sumo Pontífice recordó en aquel entonces que las familias son iglesias domésticas, y pidió al Señor que las bendiga y las haga fuertes en la actual crisis, en que el Diablo quiere destruirlas.

Fuentes

Artículo publicado originalmente en : http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?a=6790