Apariciones, mensajes diarios, videntes y extasiados, abundan hoy por doquier, a tal punto, que muchos fieles que de manera sincera quieren demostrar su amor a la Madre de Dios, ya no saben a que atenerse. No pocos caen -lamentablemente- en el engaños de estos falsos videntes y pseudo apariciones marianas. He aquí un breve entrada que nos presenta, los aspectos más importantes a tener en cuenta al momento de discernir la veracidad de estas apariciones.

Errores en doctrina

Este es el primero de los errores a tener en cuenta. Los verdaderos mensajes de la madre de Dios no añaden ni mucho menos modifican en absoluto la doctrina de la iglesia católica. Muy por el contrario, la refuerzan y reafirman. Además, respetan la autoridad de la jerarquía eclesiástica y a los dogmas aceptados y establecidos por la Iglesia Católica.
En las apariciones falsas ABUNDAN las fallas en este aspecto. En una de las pseudo apariciones más populares de la actualidad, la “aparición” informa a los videntes que
“nadie en el mundo ha recibido las gracias que ustedes han recibido”, lo cual supone o un muy infantil desconocimiento de doctrina o una aberrante herejía, pues tal aseveración sostiene que estos “videntes” han recibido más gracias que cualquier santo e incluso más gracias que la misma Madre de Dios.
Incluso han tenido la audacia de sostener que ante Dios, todas las religiones son iguales…Al respecto, solo hace falta una breve lectura de la carta del apóstol Pablo a los Gálatas:

“Pero aunque nosotros o un ángel del cielo os anunciase otro evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema. Os lo hemos dicho antes, y ahora de nuevo os lo digo: Si alguno os predica otro evangelio distinto del que habéis recibido, sea anatema” (Gálatas 1, 8-9).

Los mensajes

En Lourdes la Madre de Dios nos recordó reiteradamente la importancia de la penitencia, práctica virtualmente inexistente en nuestros días. En Fátima, María nos recordó la importancia de la conversión de la vida de pecado a una vida cristiana, la importancia de la oración, específicamente el rezo del Santo Rosario, la penitencia por medio de pequeñas mortificaciones (los 3 pequeños videntes de Fátima llevaban voluntariamente atado un burdo cordón a la altura de la cintura día y noche) y el ayuno.
En La Sallete, María nos hizo un severo llamado de atención, recordándonos que nuestras malas acciones tendrán consecuencia si antes no nos convertimos y hacemos reparación por ellas.

Como queda claro, todas estas apariciones están muy lejos de presentarnos una visión “buenista” y misericordiosa en la que “todo” es perdonado. Pero no hay que confundir las cosas. Por supuesto que Dios es bueno y misericordioso y que además perdona, pero el quiere ver nuestro humilde y sincero arrepentimiento y conversión. Hay que tener bien en claro que si esto fuese así, por qué razón entonces vendría la mismísima Madre de Nuestro Señor a advertirnos sobre nuestra mala conducta y sobre la urgente necesidad de conversión y reparación?

Los mensajes de las pseudo apariciones
Los mensajes propios de las pseudo apariciones propagan la falsa piedad mariana. Son supersticiosos, temerosos y tumorosos, que muchas veces promueven la desobediencia a la autoridad de la iglesia. Es común encontrar en estos mensajes serias inconsistencias, pues tienen muchas versiones que varían de vidente en vidente de la misma “aparición”.

Los videntes

Estas afortunadas personas que han gozado del privilegio de poder ver en esta vida a la Madre de Dios, son elegidas como instrumento teniendo en cuenta su docilidad a los planes y voluntad de Dios. Sin embargo, es necesario que los videntes posean algunas señales de vocación profética, tiene que percibirse que es un hombre o mujer de Dios. Estas señales son principalmente: Honestidad natural, rectitud moral, sinceridad transparente. Estas cualidades suelen estar ausentes o se ven trastornadas cuando las apariciones son falsas. La falta de honestidad, la exageración, la desobediencia,etc. son sólo algunas de las características propias de los falsos videntes.

La actitud de los videntes

Tomemos nuevamente como punto de partida alguna de las apariciones marianas plenamente reconocidas y aceptadas por la Iglesia y con liturgia (no solo aprobadas por los obispos locales). La vidente de Lourdes, Berdarnita Soubirous, era una muchacha sumamente humilde, parte de una muy pobre y numerosa familia, sin educación y de salud extremadamente frágil. Luego de las apariciones, la ahora santa, desapareció de la vida pública y evitaba ser objeto de atención a toda costa.

Contrariamente a la actitud de los videntes legítimos, en las apariciones falsas es bastante común ver a los videntes dando charlas (por las que hay que pagar para tener acceso a ellas) y conferencias alrededor del mundo en las que incluso, pueden haber “apariciones”. Lejos de llevar una vida oculta de oración y penitencia, buscan la exposición pública a toda costa.

Señales y prodigios

En la actualidad, en muchos de estos lugares en los que suceden estas “apariciones”, se han registrado fenómenos que suelen ser asociados con la “danza del sol” en Fátima, pero en realidad, no tienen nada que ver con ella. Suceden además muchos otros fenómenos que no pueden ser explicados. Esto no es un indicio de que lo que allí sucede es verdadero. El Maligno que es el Padre de la Mentira, el Príncipe de este mundo puede simular signos que aparentemente son de santidad como son el don de lenguas, los estigmas, etc.

En la vida de Santos de la categoría de San Juan de la Cruz (tiene una doctrina muy buena para discernir todas estas sutilezas y engaños del Demonio en las almas); se cuentan por lo menos tres casos que así lo confirman:

1º Cuando San Juan de la Cruz es nombrado por Santa Teresa confesor de la Encarnación, en el convento de las monjas Agustinas de Avila, existe una monja con “fama de santa” que tiene don de lenguas e interpreta la Sagrada Escritura perfectamente junto con otros dones. Alguien manda a San Juan a verla para que la examine y él descubre que todo es engaño del Demonio sobre esta monja a la que tiene posesionada.

2º En el convento de Beas de Segura (Jaén) fundación de Santa Teresa, San Juan de la Cruz descubre que la relación que una monja dice tener con el Niño Jesús, es cosa del Maligno que la está engañando con falsas visiones, revelaciones, todas llenas de aparente virtud. No se trata, pues – según pensaba la monja – del Niño Jesús. San Juan de la Cruz descubre la estratagema del Maligno y se da cuenta del gran peligro de estas cosas.

3º Durante las apariciones de Muestra Señora en Lourdes, ocurrieron apariciones concomitantes de una “entidad”. Esta entidad lucía como la Virgen María pero estaba siempre acompañada de dos personas vestidas de negro. Diversos prodigios ocurrieron de manera simultanea a las apariciones de Lourdes, mismos que tenían como único objetivo el distraer a la población de las verdaderas apariciones de La Madre de Dios y retorcer su mensaje.

En las verdaderas apariciones marianas, La Madre de Dios, dio señales evidentes y claras que todos los allí presentes pudieron atestiguar y cuya visión, no estuvo restringida únicamente a los videntes. Ejemplos claros de ello encontramos en Lourdes con la aparición del manantial y las curaciones milagrosas, en Fátima con el milagro del sol, las sanaciones y conversiones de algunos presentes durante el evento. La aparición de María en La Salette es otro claro ejemplo.

Las manos y los pies

Los videntes de las verdaderas apariciones Marianas, han coincidido en un aspecto que es común en todas ellas: Las manos y pies de María, han de ser perfectamente visibles. En las apariciones de Lourdes, Santa Bernardita Soubirous (la vidente) distinguía una rosa sobre cada pie de la virgen, mientras que la “aparición” concomitante los pies estaban ocultos. Cuenta el padre San Pio de Pietrelcina que el demonio, es incapaz de replicarlos pues ellos algún día, le pisarán la cabeza.

Grados de aprobación

1- Declaración favorable del obispo. Si la aparición atrae a muchas personas, el obispo establece una comisión para una evaluación exhaustiva. La comisión hace su recomendación al obispo y este puede que se declare en apoyo de la aparición, diciendo que “no contiene nada contrario a la fe o la moral”, que “parecen ser inspiradas sobrenaturalmente” y “son dignas de devoción por parte de los fieles”.

2- Permiso para celebración de la liturgia. Se permite celebrar la Santa Misa en el lugar de las apariciones. En este tiempo se observan los frutos. La mayoría de las apariciones se quedan en este grado de aprobación oficial y no es necesario mas. El hecho que no venga una aprobación de la Santa Sede no indica rechazo.

3–Reconocimiento papal. Si una aparición tiene una gran difusión internacional, puede darse una declaración de la Santa Sede. El Papa declara públicamente que el mismo tiene una disposición favorable con relación a los eventos y al contenido de la aparición. Esto puede darse de diferentes maneras: Una mención favorable del Papa, una visita al santuario, etc.

4– Reconocimiento litúrgico. Es el mas alto grado de aprobación, con la inserción oficial de la aparición en el calendario litúrgico.

Entre las apariciones del siglo XIX, solo las de La Salette, Rue de Vac y Lourdes alcanzaron el máximo grado de aprobación. Entre las del siglo XX, solo Fátima, Beauraing y Bélgica.
Hay que tener bien en cuenta, que hay algunas apariciones aprobadas localmente por sus obispos que NO cuentan con aprobación de la Iglesia, aunque esto no quiere necesariamente decir que sean falsas.

Fuentes

Algunas párrafos extraídos de: http://www.corazones.org/maria/apariciones_aprobadas.htm