El Ayuntamiento español de Larrabetzu gobernado por el partido de izquierda Euskal Herria Bildu, organizó un “evento” público que tenía como objetivo el derribo de la cruz de Larrabetzu (Bizkaia) a la que consideraban como una Cruz “franquista”, pero la falta de previsión, resultó en al menos seis heridos, dos de los cuales se hallan en condición grave. Luego de que el monumento cayera cerca de los asistentes y al impactar contra el terreno, se fragmentó violentamente en pedazos de todo calibre y peso que salieron disparados sobre los asistentes.
Según se supo más tarde, una de las participantes de este “evento”, resultó con ambas piernas fracturadas.