Este abuso litúrgico comenzó como desobediencia y es perpetuado por desobediencia.

Prelados holandeses comenzaron a administrar la Sagrada Comunión en la mano ilegalmente después del concilio Vaticano II. En los Estados Unidos, prelados obtuvieron -por medio de engaños- el permiso en los años 70; y hoy clérigos de todo del mundo se hayan en violación de las condiciones especificadas por Roma que permitirían controlar esta práctica.

La primera concepto que es necesario aclarar es aquel que dice que en el Concilio Vaticano II se autorizó la practica de recibir la Comunión en la mano. El Cardenal Albert Malcolm Ranjith, ex secretario de la Congregación para el Culto Divino, acaba con este mito en el prefacio del libro “Dominus Est—It Is the Lord,” escrito por Athanasius Schneider Astana.
En el podemos encontrar:

Creo que ahora es tiempo de evaluar cuidadosamente la práctica de la Comunión en la mano, y, si es necesario, abandonar aquello que nunca fue solicitado en el documento del Vaticano II “Sacrosanctum Concilium nor”, redactado por los Padres del Concilio. Este fue de hecho aceptado pero SOLO cuando fue introducido como un abuso en ciertos países.

El abuso al que se refiere el Cardenal, fue introducido principalmente en los Países Bajos por prelados como el Cardenal Leo Suennens de Bélgica y el Cardenal Bernardus Alfrink de Holanda.

El Arzobispo Annibale Bugnin, prefecto de la Congregación para el Culto Divino, escribió -a fines de los años 60 cuando este abuso litúrgico comenzó- en sus memorias sobre estos incidentes en su obra “La Reforma de la Liturgia 1948-1975”.

En la página 640 de este trabajo, Bugnini incluye un extracto del texto redactado por la Comisión Litúrgica del Vaticano -el Consilium- dirigido al Cardenal Alfrink en 1965 en donde se puede leer:

La forma tradicional de dispensar la comunión ha de ser mantenida…el Santo Padre…no cree apropiado que la Sagrada Hostia sea entregada en la mano… razón por la cual urge a la Conferencia de los Países Bajos, el emitir regulaciones que restablezcan la forma tradicional de recibir la Comunión de inmediato.

Los prelados de los Países Bajos, incluyendo a Suenens y Alfrink, a manera de respuesta al llamado de obediencia del Vaticano, argumentaron que se había llegado al punto en que les era imposible detener la Comunión en la mano en su propias diócesis.
La Iglesia Católica tiene una muy antigua Ley Litúrgica que establece que la Comunión, debe ser dada sólo en la lengua.
Suenens y Alfrink pidieron entonces a Roma un indulto (permiso especial) que les permitiría legalizar la administración de la Comunión en la mano. En lugar de obedecer y cumplir con las ordenes recibidas sometiéndose a la autoridad del Santo Padre, emplearon esta “artimaña” para continuar con su abuso.

El Obispo Juan Rodolfo Laise, Obispo retirado de San Luis, Argentina, en la página 39 de su libro “Comunión en la mano: Documentos e historia” escribió:

En Mayo 8 de 1968, tres años después después de haber ordenado a los prelados de los Países Bajos el detener la Comunión en la mano, estos mismos prelados solicitaron un indulto o permiso especial para seguir haciéndolo. Roma contestó con un “no”… esta vez, por medio de la Sagrada Congregación de Ritos y mediante las siguientes palabras: “non expedire”…”no es conveniente”.

Hubo un verdadero forcejeo entre los prelados de los Piases Bajos y el Vaticano, mismo que intentó detener este abuso litúrgico sin resultado favorable.

Este fue el marco histórico en el que el papa Pablo VI ordenó a la Congregación para el Culto Divino, el escribir la instrucción “Memoriale Domini”, en donde Roma reafirma su deseo de mantener la administración de la Sagrada Comunión en la boca y el detener la proliferación de la Comunión en la mano.

La instrucción incluía una estipulación de que en caso de que la Comunión en la mano fuese la forma prevaleciente de administrar la Comunión en un determinado lugar(como en los Países Bajos), los Obispos podrían con el consentimiento de la mayoría (dos tercios) y mediante votación secreta, hacer una petición a Roma para legitimar tal abuso.

De esta manera, Roma autorizaría la práctica, pero SOLO cuando un conjunto de 7 condiciones sean mantenidas.
Los Obispos Norteamericanos -bajo el liderazgo del Cardenal Joseph Bernardin- obviaron esas condiciones a fin de imponer la Comunión en la mano en los Estados Unidos.

Fuente:
http://www.churchmilitant.com/news/article/communion-in-the-hand-is-illegal