La orden que diera el Papa Francisco después de la reunión del 8 de junio en el Vaticano con una delegación de la Diócesis de Ahiara, ha sido desafiada (nuevamente) por 3.000 fieles de la Diócesis de la Iglesia Católica, quienes protestan por la designación de Mons. Peter Okpaleke.
Según los informes, los manifestantes estaban respaldados por los laicos, sacerdotes y líderes comunitarios.

El Sr. Okpaleke fue nombrado Obispo y consagrado por el Papa Benedicto XVI en el 2012, pero tanto el Consejo de Laicos como los sacerdotes de la diócesis, rechazaron su nombramiento alegando que él no es oriundo de la zona, Mbaise.

En abierto desafío, los fieles convergieron otra vez el sábado en la catedral de Mater Ecclesiae, Mbaise, en el estado de Imo, para una reunión que tenía como objetivo el reafirmar su rechazo total del obispo que consideran “impuesto”.

En la reunión del Vaticano, el Papa pidió una tregua y ordenó a todos los sacerdotes y a los principales protagonistas de esta crisis, que mostraran su obediencia a la Iglesia que, recalcó, no es propiedad de la comunidad.

El Papa Francisco envió un ultimátum a los sacerdotes nigerianos en la diócesis de Ahiara, advirtiéndoles de que perderán sus trabajos si no obedecen a la iglesia y a su obispo, informó Associated Press.

El Papa Francisco dijo que estaba actuando “por el bien del pueblo de Dios” al advertir con la suspensión a los sacerdotes, si estos no presentan una carta de “total obediencia” antes del 9 de julio, prometiendo obediencia y aceptando al obispo Peter Okpaleke.

Según el papa Francisco, aquellos sacerdotes que se oponen al hecho de que el Sr. Okpaleke asuma su cargo “quieren destruir la iglesia, lo cual no les sera permitido”.

Sin embargo, esta estrategia del Papa para terminar con la desobediencia al Vaticano parece haber sido rechazada nuevamente. Según el periódico “The Punch” del día domingo, jóvenes diocesanos, que vestían trajes negros, cantaban canciones de solidaridad para reafirmar su apoyo a la posición tomada por los clérigos de la diócesis de Ahiara y el consejo de laicos.

Otros hombres y mujeres católicos, también participaron en la manifestación, misma que comenzó con una procesión en la que se rezo el Santo Rosario alrededor de la catedral. Dirigiéndose a la congregación, el presidente del Consejo Diocesano del Laicado, Gerald Anyanwu, sostuvo que el pueblo de Mbaise no estaba en contra del Sumo Pontífice, sino que estaban en contra de las irregularidades e injusticias llevadas a cabo contra el pueblo de su diócesis, presentes en el proceso de selección del nuevo obispo.