Cómo rezar el Santo Rosario

El rezo del Santo Rosario es sin lugar a duda alguna, una de las practicas más hermosas dentro de la religión Católica. La mismísima Madre de nuestro Señor Jesucristo, nos ha recordado y recalcado lo necesario de su práctica por medio de las innumerables apariciones marianas alrededor del mundo; además de lo importante de su papel, sobre todo en los últimos tiempos.

Para poder rezarlo, hay que entender en primer lugar y tener muy presente que el aspecto más importante del rezo del Santo Rosario, esta comprendido por el de la meditación de los misterios, mismos que acompañamos con la dulce entonación de las oraciones que conforman este conjunto de plegarias a nuestra Santísima Madre la Virgen María. Sin esta meditación, la práctica de esta bella oración, caería en el simplismo de una repetición mecánica de 50 Ave Marías.

Hay que recordar que nuestro Señor Jesucristo nos advierte en Mateo 6, 7:

“Y al orar, no charleis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados.”

Entendido de esta manera, el rezo del Rosario esta muy lejos; en todo caso, de ser una oración repetitiva. Muy por el contrario, se trata de una oración sumamente espiritual, contemplativa, sublime e insistente mediante la cual, nuestra Madre la Santísima Virgen María ha prometido escuchar y atender nuestras súplicas.

Forma de rezar el Rosario

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Forma de rezar el Rosario

1 – Hacer la señal de la cruz y rezar el acto de contrición.

2 – Rezar el Padre Nuestro

3 – Rezar 3 Ave María

4 – Rezar un Gloria

5 – Anunciar el Primer Misterio y rezar un Padre Nuestro

6 – Rezar 10 Ave María, Gloria y Oración de Fátima

7 – Anunciar el Segundo Misterio y rezar un Padre Nuestro

8 – Rezar 10 Ave María, Gloria y Oración de Fátima

9 – Anunciar el Tercer Misterio y rezar un Padre Nuestro

10 -Rezar 10 Ave María, Gloria y Oración de Fátima

11 -Anunciar el Cuarto Misterio y rezar un Padre Nuestro

12 -Rezar 10 Ave María, Gloria y Oración de Fátima

13 -Anunciar el Quinto Misterio y rezar un Padre Nuestro

14 -Rezar 10 Ave María, Gloria y Oración de Fátima

15 -Rezar el Gloria, Oración de Fátima y el Salve.

 

Oraciones que conforman el Rosario

Oraciones que conforman el Rosario

Acto de contrición.
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

El Credo.
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.
Amén.

El Padre Nuestro.
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Amén.

La Oración de Fátima.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

El Salve.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!, ruega por nosotros Santa Madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Jaculatoria. (Opcional y se recita al final de cada decena) María Madre de piedad, Madre de bondad y de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos, ampáranos, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Misterios del Santo Rosario

El rezo del Santo Rosario esta comprendido por la meditación de 4 misterios principales:

Misterios Gozosos (Lunes y Sábado)
Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)
Misterios Gloriosos (Miércoles y Domingo)
Misterios Luminosos (Jueves)

Cada uno de estos misterios, medita 5 importantes momentos en las vidas de nuestro Señor Jesucristo y nuestra Madre, la Santísima Virgen María. En las diversas apariciones Marianas (sobre todo en Fátima), nuestra Señora ha hecho hincapié en lo importante y necesario de rezar el Rosario completo a diario. Es decir, la meditación de los 15 misterios cada dia. *Los Misterios Luminosos o de La Luz, fueron introducidos por San Juan Pablo II en el 2002 y re meditan únicamente los días Jueves. Siendo que es necesario rezar 15 misterios al dia, los días Jueves se omiten los Dolorosos cediendo su lugar a los Misterios Luminosos.


sjpii “El Rosario es mi oración preferida. Oración maravillosa en su sencillez y en su profundidad. En esta oración repetimos muchas veces las palabras que la Virgen María escuchó de boca del ángel y de su prima Isabel. A estas palabras se asocia toda la Iglesia.

Se puede decir que el Rosario es, en cierto modo, una oración-comentario del último capítulo de la Constitución “Lumen Gentium” del Vaticano II, capítulo que trata de la admirable presencia de la Madre de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Sobre el fondo de las palabras “Dios te salve, María”, pasan ante los ojos del que las reza los principales episodios de la vida de Cristo, con sus misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, que nos hacen entrar en comunión con Cristo, podríamos decir, a través del corazón de su Madre.

Nuestro corazón puede encerrar en estas decenas del Rosario todos los hechos que componen la vida de cada individuo, de cada familia, de cada nación, de la Iglesia y de la humanidad: los acontecimientos personales y los del prójimo y, de modo particular, de los que más queremos. Así, la sencilla oración del Rosario late al ritmo de la vida humana”.

Juan Pablo II

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Un ejemplo del rezo del Rosario paso a paso

Para ilustrar el rezo del Santo Rosario, vamos a valernos de los Misterios Gozosos que se rezan los días Lunes y Sábado. No sabes algunas de las oraciones del Santo Rosario? No hay problema, aqui las tienes todas: Las oraciones del Santo Rosario.

Oraciones preparatorias

Antes de iniciar la meditación de los misterios, se hace la señal de la cruz y se llevan a cabo las oraciones preparatorias.


Haga la señal de la cruz:
Recite el acto de contrición:
Recite el credo:
Rezar 1 Padre Nuestro:
Rezar 3 Avemarías:

Intenciones del rezo del Santo Rosario

Antes de iniciar el rezo del Santo Rosario, le haremos saber a nuestra Madre del Cielo, las intenciones por las que vamos a rezarlo. Ya sean cuestiones personales, familiares o sobre los problemas que afectan al mundo, todas aquellas peticiones las podemos colocar aquí. A continuación un texto de ejemplo para ilustrar mejor:


Dios, Padre Misericordioso, dirige y acepta mis pensamientos, palabras y obras. Y Tú, Virgen Santísima, dame la Gracia de rezar con devoción y amor este Santo Rosario, el cual ofrezco especialmente en reparación por todas las ofensas cometidas contra los Corazones de Jesús y María, y para que se acelere el Triunfo de Sus Corazones. Le pido a mi Ángel de la Guarda, a todos los Ángeles y Santos del Cielo y a las Almas del Purgatorio, que me ayuden a rezar este Santo Rosario. Deseo unirme a las intenciones de la Santísima Virgen, a las del Papa y a todos los Rosarios que se están rezando en este momento en el mundo entero, y pedir: PONGA AQUÍ SUS INTENCIONES.

Meditación de los misterios del Santo Rosario

Debajo podrás ver “desplegables” que muestran u ocultan su contenido al hacer clic sobre ellos con el ratón o al tocarlo (si estas empleando un teléfono o tableta). Cada uno de estos «desplegables» representa, como puedes ver, un misterio del Santo Rosario.
Comienza en el «Primer Misterio: La encarnación del hijo de Dios» y navega sus diapositivas conforme progresas en tu oración. Cuando termines, pasa al siguiente misterio y continua hasta que termines con las «Letanías de la Virgen María».

Primer Misterio: La encarnación del hijo de Dios

Segundo Misterio: La visitación de María a Isabel

Tercer Misterio: El nacimiento de Jesús en el portal de Belén

Cuarto Misterio: La presentación en el templo

Quinto Misterio: Jesús hallado en el templo

Letanías de la Virgen María

Las Letanías de la Virgen María se recitan al final del Rezo del Santo Rosario, ya sea después de los 15 misterios o al final de los 5 misterios del día (si no tiene tiempo para rezar los 15 misterios diarios que con tanta insistencia nos pide la Santísima Virgen María). Las Letanías pueden ser también recitadas en cualquier momento pero su uso esta ampliamente asociado con la devoción del Santísimo Rosario de la Virgen María.

**Las frases coloreadas en verde corresponden la parte responsorial de las Letanías.


Señor, ten piedad
Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad
Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad
Señor, ten piedad

Cristo, óyenos
Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos
Cristo, escúchanos

Dios, Padre celestial,
Ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo,
Ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios,
Ten piedad de nosotros.

Santa María,
Ruega por nosotros (emplear esta respuesta de ahora en adelante).
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN
Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Oraciones finales

Se termina el rezo del Rosario de la Virgen María con un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria por las intenciones del Papa. Adicionalmente antes de hacer la Señal de la Cruz que concluye y cierra nuestra oración puedes decir:

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

O mejor aún, puedes recitar:

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

Esta hermosa oración que acabas de recitar conocida simplemente como “Bajo tu amparo”, es muy posiblemente (después del Avemaría) la oración mariana más antigua de la que se tenga registro escrito.

Eso es todo. Ya puedes hacer la Señal de la Cruz y estar muy feliz, pues puedes estar 100% seguro de que haz alegrado el corazón de la Santísima Virgen María con esta, su oración preferida.
No me despido sin antes recomendarte algunos enlaces que te podrían ser de interés. Que Dios te proteja y la Santísima Virgen te acompañe.

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