debnmeyCuenta el compositor John Debney que mientras componía la pista sonora para la película la Pasión de Cristo, fue víctima de eventos de origen preternatural (en teología, los ángeles, y los caídos (demonios) están dotados con poderes preternaturales. Su intelecto, velocidad, y otras características están más allá de las capacidades humanas.) que le permitieron comprobar la existencia del demonio, lo que no sería una sorpresa, pues Mel Gibson (el productor de la película) había mencionado más de una vez, que el rodaje del filme estuvo siempre rodeado de “extraños eventos”. James Caviezel, el protagonista principal quien interpretase el papel de Cristo, también contó en algunas de sus entrevistas sobre los diversos sucesos sin explicación que acontecieron durante el rodaje.

El compositor John Debney comenta sobre su ingreso al equipo de la “Pasión de Cristo“:

“La forma en que me vi envuelto en el proyecto es todo un milagro y la cosa que me hizo seguir adelante fue la oración ‘Señor, si quieres que llegue hasta la meta, ayudame a llegar hasta la meta'”

Debney compuso los temas musicales de la película en un estudio acondicionado dentro de su propia casa, lugar donde ocurrieron los incidentes. Allí, según relata el compositor:

“La imagen digital anexada a la música en la computadora, se congelaba cuando se mostraba el rostro de Satán y el volumen subía hasta el 10. Pasaba todo el tiempo. Cuando pasó la primera vez me asusté, pero después de este susto inicial, aprendí a manejarlo “.

Estos eventos que se repetían con frecuencia le hicieron reconocer que el demonio no era un invento del medioevo, sino más bien, algo real y vigente.

“Yo puedo dar testimonio de que el estuvo en mi estudio y de hecho se que todas las personas que participaron en la producción, también se vieron afectadas”.

Todo comenzó a ir de mal en peor hasta que Debney lo llevó al nivel personal y decidió ponerle fin al asunto:

“Las computadoras se congelaron por décima vez aquella noche, eran casi las 9. Realmente me enfurecí y confronté al demonio, le dije ‘manifiéstate ahora y vamos al estacionamiento…Vamos!’, pero el nunca lo hizo. Después de eso, todo cambió para mí”

Como nota final, hay que resaltar que el compositor contó haberse sentido siempre físicamente extenuado durante la filmación, pero por contradictorio que parezca, jamás se sintió extenuado trabajando largas horas en el estudio musical acondicionado en su casa.

Catholicnewsagency.
Articulo Original – Traducción: Proyecto Emaús.