LifeSiteNews.- Un filósofo ateo, amigo de Benedicto XVI, ha criticado fuertemente al Papa Francisco, acusandolo de no predicar el Evangelio, sino la política, fomentar el cisma y emitir declaraciones seculares que apuntan a destruir Occidente.

Marcello Pera, quien escribió el famoso libro “Sin raíces” con el entonces cardenal Joseph Ratzinger, dijo que no puede entender a un Papa que, según él, va más allá de los límites de la “comprensión racional”.

Profesor de filosofía, miembro del partido Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, y ex presidente del Senado italiano, Pera dijo que cree que la razón por la que el Papa alienta la inmigración sin restricciones, es porque “odia a Occidente” y está tratando de hacer todo lo posible “Para destruirlo”.

Agregó que no le gusta el magisterio del Papa, diciendo que “no es el Evangelio, es sólo política”, y que Francisco está “poco o nada interesado en el cristianismo como doctrina, en su aspecto teológico”.

“Sus declaraciones parecen estar basadas en las Escrituras”, dijo, pero “en realidad, son fuertemente seculares”.

La inmigración se ha convertido en un tema muy espinoso en Italia en los últimos meses, a medida que miles de refugiados llegan cada mes, principalmente del norte de África, poniendo mucha presión sobre las comunidades y servicios locales.

Los comentarios de Pera, llegan después de otra conversación entre el Papa y el ateo Eugenio Scalfari, en la que Francisco supuestamente, dijo a Scalfari estar “muy preocupado” por la cumbre de la semana pasada del G20 de las naciones industrializadas porque, tienen “alianzas muy peligrosas” y una “visión muy distorsionada del mundo”.

De acuerdo con Scalfari, que tiene más de 90 años y no registra sus entrevistas, el Papa también dijo que el G20 le preocupaba por la cuestión de la inmigración, diciendo que el problema es, “desafortunadamente en el mundo actual, el de los pobres, los excluidos, de los cuales los migrantes son parte . Algunos de los países del G20 tienen poca pobreza local pero temen la invasión de inmigrantes “, dijo.

En la entrevista del 10 de julio, Pera prosiguió diciendo que cree que el Papa, no está preocupado por la salvación de las almas, sino sólo por el bienestar social y el beneficencia social, y argumentó que si Europa siguiera la posición del Papa, sería un suicidio. “El Papa refleja todos los prejuicios de Sudamérica contra América del Norte, contra el libre mercado, la libertad y el capitalismo”, agregó Pera.

Sobre el tema de la migración, el filósofo y político, cree que el enfoque del Papa no es del Evangelio, y sus palabras están diseñadas para ganar aplausos fáciles en las Naciones Unidas. En su visión política sobre los emigrantes y la sociedad, sostuvo, que “no tiene nada que ver con la tradición occidental de la libertad política y sus raíces cristianas”.

En el libro de Pera y el cardenal Ratzinger, cuyo título completo es “Sin raíces – el Occidente, el relativismo, el cristianismo y el islam” se advertía de los peligros que enfrentaría la civilización, si Occidente abandonaba su historia moral y cultural. Los autores instaron a los líderes occidentales, a adoptar una renovación espiritual más que política, aceptando los valores morales de su patrimonio judeocristiano, que permitirían a la sociedad, dar sentido a los retos económicos, políticos y sociales de hoy.

En la entrevista de esta semana, Pera dijo que cree que la política de “puertas abiertas” que el Papa está promoviendo, conducirá a una “mala reacción” de difícil solución. Dijo que las posiciones del Papa, subrayan que él no está en “perfecta armonía” con los “católicos conservadores y el resto de la Iglesia”.

Agregó que Francisco no sólo está creando problemas en el tema inmigratorio, sino que también está alimentando una especie de cisma dentro de la Iglesia.

Pera, cuyo libro escrito en el 2008 y titulado ¿Por qué debemos llamarnos cristianos? contenía un prefacio escrito por el Papa Benedicto XVI, sostuvo que existe un “aparente cisma escondido en el mundo católico” que el Papa “persigue con obstinada persistencia y determinación”.

Pero dijo que este “nuevo rumbo” perseguido por Francisco, no le convence en absoluto, y argumentó que está “haciendo estallar el Concilio Vaticano II con toda su radicalidad revolucionaria”.

Pera cree además que estas ideas, que son devastadoras para la Iglesia, tienen sus orígenes en el Concilio Vaticano II. “Ese aggiornamento del cristianismo, secularizó a la Iglesia, provocando un cambio muy profundo, incluso arriesgándose a producir un cisma, mismo que se mantuvo a raya en los años que siguieron”, dijo.

Pera sostiene que fueron Benedicto XVI y Juan Pablo II los que salvaron a la Iglesia, “resistiendo e intentando mediar lo nuevo con la tradición”. Lo hicieron de una manera “sublime”, dijo, pero ahora Francisco, ha traído de nuevamente a discusión que: “Los derechos humanos, todos sin excepción, se han convertido en el punto de referencia y la brújula de ideales para la Iglesia”, mientras que los “derechos de Dios y de la tradición casi han desaparecido”.

En una entrevista con el sitio CNR en el 2006, Pera advirtió sobre el multiculturalismo, diciendo que conduce al exacto “opuesto de la integración, porque da lugar a comunidades separadas, que luego se reducen a un estatus de ghetto y entran en conflicto entre sí mismos.”

También dijo que su diagnóstico para el futuro de Europa no era “feliz”. “Si Europa continúa con su cultura relativista, con el rechazo de su propia tradición, con sus bajos índices de natalidad, con la inmigración indiscriminada, entonces Europa va a terminar islamizada “, advirtió. Refiriéndose a los comentarios de Benedicto XVI en “Sin raíces”, dijo que “la impresión de hoy es que Europa se asemeja al Imperio Romano antes de su caída”.