Un juez de Ohio sentenció a un hombre Católico de 23 años de edad a asistir a los servicios religiosos de la iglesia bautista durante 12 domingos consecutivos luego de un altercado en el centro de la ciudad de Cincinnati ocurrido el mes de enero.

Era la “Noche de una cerveza por un dolar” durante el juego de hockey entre los Cincinnati Cyclones y los Fort Wayne Komets del 23 de enero. Jake Strotman y sus amigos, habían tomado ya algunas cervezas cuando decidieron dirigirse al centro de la ciudad. Los muchachos se topan entonces con un grupo de predicadores Bautistas, quienes de acuerdo con Strotman comenzaron a referirse a él.

“Decían que me iba a ir al infierno. Yo les pregunté: Que les hace pensar que pueden condenar personas?”.

Al ver la actitud de Strotman, otro hombre se animó a acercarse a los predicadores y de pronto, todo pareció salirse fuera de control.

Amenazas, insultos, gritos, empujones, Strotman terminó sobre el pavimento cara abajo lo que ocasionó como represalia que Strotman empujase el rostro del predicador Joshua Johnson con la palma de su mano. Johnson reclama ahora que su rostro, fue cortado por los vidrios rotos de sus anteojos debido al “empujón” de Strotman.

La semana pasada, el juez de Ohio, William Mallory, sentenció a Strotman por “intento de asalto”, un delito considerado menor. Mallory, conocido por administrar justicia de manera algo “creativa”, dijo en la corte que 90 días de prisión eran una opción razonable pero que estaba abierto a otras ideas.

“Estoy intentando hacer algo razonable aquí. Seré honesto con ustedes, algunas veces y en ciertos lugares, las personas simplemente no quieren escuchar sermones. Está usted de acuerdo conmigo?” dijo el juez a Johnson durante el juicio.
Justo en ese momento Strotman, un vendedor de ventanas, ingresó a la sala y propuso una sentencia alternativa: Asistir a una iglesia Bautista elegida por el Juez.

Mallory aprobó la sentencia y Strotman tendrá que asistir durante 12 domingos consecutivos a los servicios religiosos de la iglesia Morning Star.
El debe permanecer los 90 minutos que dura cada ceremonia (un total de 18 horas) y cada asistencia debe de ser firmada por el ministro. Strotman tuvo que pagar además $480 por gastos de corte y $2,800 en honorarios para su abogado.

“Tres meses no esta tan mal. Creo que es un buen ejemplo de escuchar alas personas antes de precipitarse a conclusiones equivocadas. Ahora, voy a escuchar con mis dos orejas y mantener mi boca cerrada…y después, intentaré vender algunas ventanas”.