Cartagena, Colombia,(CNA).- En lo que ha sido titulado como “absurdo”, un juez en Colombia acaba de prohibir las oraciones y los “abrazos fraternales” al inicio de las sesiones del concilio de la ciudad de Cartagena y en las instituciones educativas.

La prohibición de las oración cívica -así como la desconcertante prohibición contra los “abrazos fraternos” en cualquier lugar, que van desde las empresas a la vida privada de la familia- ha generado una inmensa controversia y protestas entre los cristianos en la costa del país.

El decreto del juez Alejandro Bonilla Aldana, suspende el primer artículo que estableció en el 2007, “la oración al inicio de las actividades diarias en entidades locales de gobierno como una aproximación básica de los principios religiosos de la ciudad”.

El diario El Colmbiano informó que una demanda contra dicho acuerdo fue presentada por Miguel Ángel Garcés, quien está conectado con la Universidad Autónoma del Caribe. Garcés tomó el cargo contra el acuerdo después que un esfuerzo similar fuese rechazado por el tribunal en 2015.

El fallo del juez Bonilla también elimina el “dar un abrazo fraternal al inicio de las actividades” no sólo en el ayuntamiento de la ciudad, sino también en “las empresas públicas y privadas, instituciones educativas, puestos policiales de mando y estaciones, batallones militares, asambleas, los tableros de negocios, centros comerciales y estaciones de taxi, organizaciones comerciales, asociaciones y en la familia “.

Según el magistrado, “la costumbre de hacer oración, no puede ser tomada como un elemento cultural y las autoridades civiles, no puede imponer su ejercicio con carácter de obligatoriedad, sin tener en cuenta la libertad de creencia.”

Diversos lideres católicos y de otras denominaciones han criticado severamente esta sentencia. La Arquidiócesis de Cartagena ha emitido un comunicado que sostiene que tal decisión, viola los derechos humanos “de todos los católicos en Colombia.”