bernardita1Su nombre real era Marie Bernarde -Bernadette- Soubirous y nació un 7 de Enero de 1844 en Lourdes, Hautes-Pyrénées, Francia. Era parte de una muy humilde pero numerosa familia (era la mayor de un total de 9 hermanos).
Su padre François Subirous era molinero de oficio pero debido a la baja demanda de dicho empleo, se vio obligado a trabajar recolectando la basura del pueblo y del hospital. Con aquel humilde salario podía a duras penas pagar por un viejo y húmedo sótano en el que vivían. Su madre se llamaba Louise Castérot y era una muy piadosa mujer de Dios. Vivía pendiente de sus hijos y trabajaba como costurera de manera eventual.
casabernarditaDebido a lo precario de su situación económica, Bernardita y sus hermanos no recibían una nutrición adecuada. Debido a la gran sequía de aquellos años, muchas cosechas se perderían dejando sin trabajo a los operarios de molino. Para empeorar las cosas, las condiciones de vida en aquel húmedo sótano, empeoraban en la época invernal. A consecuencia de dichas circusntancias, Bernardita contraería asma.
En lineas generales, Bernardita tendría a lo largo de su breve vida un estado de salud bastante precario.
bernardita2En 1858 cuando tenia 14 años, Bernardita (como se le conoce en castellano), tuvo las visiones de la Santísima Virgen María en la gruta de Lourdes. Según cuenta Bernardita, la Virgen María se presentó como una muy bella joven (una “Jovencita” como literalmente la llamaría) que le sonreía y que con señas de sus manos les pedía que se acercase a ella.
La Joven llevaba una túnica blanca y tenia la cabeza cubierta por un velo que llegaba hasta los pies. Llevaba además un ceñidor de color azul-celeste y una rosa de color amarillo sobre cada pie.
Cuenta Bernardita que si bien es cierto la Virgen no rezaba el Rosario con ella, la acompañaba en su oración sin pronunciar palabra alguna y únicamente pasando las cuentas entre sus dedos.
lourdes3-197x300“En la abertura de una roca, llamada cueva de Masse-Vieille, vi a una joven. Creyendo engañarme, me restregué los ojos; pero alzándolos, vi de nuevo a la joven, que me sonreía y me hacía señas de que me acercase. La mujer vestía túnica blanca con un velo que le cubría la cabeza y llegaba hasta los pies, sobre cada uno de los cuales tenía una rosa amarilla, del mismo color que las cuentas de su rosario. El ceñidor de la túnica era azul. (…) Tuve miedo. Después vi que la joven seguía sonriendo. Eché mano al bolsillo para coger el rosario que siempre llevo conmigo y se me cayó al suelo. Me temblaba la mano. Me arrodillé. Vi que la joven se santiguaba… Hice la señal de la cruz y recé con la joven… Mientras yo rezaba, ella iba pasando las cuentas del rosario (…) Terminado el rosario, me sonrió otra vez. (…) Aquella Señora no me habló hasta la tercera vez”.
lourdes-bernaFueron un total de 18 apariciones y tuvieron lugar entre el Jueves 11 de Febrero de 1858 al Viernes 16 de Julio del mismo año. El martes 2 de marzo, la virgen le pidió dos cosas a Bernadette: que se hicieran procesiones a la gruta y se construyera allí mismo una capilla en su honor. Acompañada por dos de sus tías, Bernadette acudió al párroco, padre Dominique Peyramale, con el pedido. Peyramale era un hombre inteligente que descreía de visiones y milagros. Edificar una capilla… «Pero, ¿en honor de quién?» preguntaron los prelados a quienes Bernadette refirió el coloquio. La «Señora» le revelaría su identidad en su decimosexta aparición, el 25 de marzo, en términos que Bernadette no comprendió plenamente en un principio: «Yo soy la Inmaculada Concepción» (literalmente, «Qué soï era immaculado councepcioũ», que según la normativa estándar actual se expresa Que soi era immaculada concepción). La revelación sucedió después de más de una hora, durante la cual tuvo lugar el segundo de los llamados «milagros del cirio». Bernadette sostenía un cirio encendido; durante la visión, el cirio se consumía y la llama habría entrado en contacto directo con su piel por más de quince minutos, sin que produjera en ella ningún signo de dolor o daño tisular. Fueron testigos de ello numerosas personas presentes, entre ellas el médico de la ciudad, Dr. Pierre Romaine Dozous, quien tomó el tiempo y posteriormente lo documentó.
Bernardita fue una joven sin educación. No sabia leer ni escribir. Por esta razón, cuando la Santísima Virgen María se presenta finalmente bajo el nombre de la “Inmaculada Concepción”, Bernardita no entendía lo que aquel concepto englobado en 2 palabras realmente significaba (Este dogma mariano, había sido proclamado tan solo 4 años antes de las apariciones en Lourdes por el papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854).
De hecho, era sabido por todos que Bernardita se refería a la virgen como «Aquerò» (Aquella). Por eso cuando las autoridades eclesiásticas atendiendo la petición que la Santísima Virgen presentaba por medio de Bernardita preguntaron : ¿Y a nombre de quien se ha de erguir el templo?, la santa simplemente no supo que responder. Por esta razón llevo papel y lápiz y se los presento a la Virgen diciéndole: Podría escribir su nombre?”. . Bernardette escucha la respuesta : “ No es necesario “. Entonces la Señora le pregunta : “ ¿ Serías tan buena de venir a la gruta durante quince días ? “ La respuesta de Bernardette es : “ Si, lo prometo “. La Señora , a su vez, promete:
“Te prometo que serás muy feliz, no en esta vida sino en la otra”
lourdes_bernadette_religieuseBernardita recibe los hábitos en Julio de 1866. En septiembre del mismo año, el asma que la aquejaba desde la infancia ha empeorado. En octubre, su estado es considerado grave. El doctor Robert San Cyr, médico de la comunidad, garantiza que no pasará de esa noche. La Madre Mará Teresa considera bueno que Bernardita haga la profesión religiosa «in articulo mortis» “a punto de morir”. Bernardita logra sobrevivir.
5 años más tarde, en marzo de 1871, Bernardita recibe la noticia de la muerte de su padre. De 1875 a 1878, la enfermedad avanza. En ese estado pronuncia los votos perpetuos. A mediados de 1878 su condición empeora aún más.
El 11 de diciembre del año 1878, Bernardita cae en cama por última vez en su “capilla blanca”, así llamaba ella a su gran cama con cortinas. Muere el 16 de abril de 1879.
incorruptoDurante la investigación llevada a cabo para su beatificación, el cuerpo de Bernardita fue exhumado 3 veces a inicios de los 1,900. Cada una de las 3 veces el estado del cuerpo fue proclamado “incorrupto” (sin muestras visibles de descomposición).
Eventualmente, sería cubierta con una delgada capa de cera y colocada dentro de una hermosa urna, dentro de la cual es expuesta en la actualidad.
Bernardita fue beatificada en 1925 y canonizada en 1933 por el papa Pio XI.