lasallette

El 19 de Septiembre de 1847, en el pueblo de La Salette-Fallavaux, Francia, la Virgen María se aparece a dos pequeños pastorcillos de nombres Mélanie Calvat (14 años) y Maximino Giraud (11 años). Ellos al regresar al pueblo aquel día y luego de pastorear sus vacas, reportaron haber tenido la visión de una hermosa pero triste señora que lloraba desconsolada y que estaba envuelta en una muy resplandeciente luz, sentada sobre una enorme piedra.
Describieron que al principio, la señora estaba sentada, sus codos se apoyaban sobre sus piernas y con el rostro entre las manos. Luego se pondría de pie y hablándoles en Francés y Patois (la lengua local) les pidió que no tuvieran miedo y que les explicaría la razón de su tristeza. Lo suave y dulce de sus palabras, ganaron la confianza de los niños quienes se acercaron a la Señora. Entonces les dijo:

“La mano de mi Hijo esta tan fuerte y pesada que ya no puedo sostenerla, a menos que la gente hiciera penitencia y obedeciera las leyes de Dios. Si no, tendrían mucho que sufrir. La gente no observa el Día del Señor, continúan trabajando sin parar los Domingos. Tan solo unas mujeres mayores van a Misa en el verano. Y en el invierno cuando no tienen más que hacer van a la iglesia para burlarse de la religión. El tiempo de Cuaresma es ignorado. Los hombres no pueden jurar sin tomar el Nombre de Dios en vano. La desobediencia y el pasar por alto los mandamientos de Dios son las cosas que hacen que la mano de mi Hijo sea más pesada”.

Además, la Señora predijo una terrible hambruna y escasez. Les aclaró que la cosecha de patatas del año anterior, se había echado a perder por la misma razón. Cuando los hombres encontraron las patatas (papas) malogradas, blasfemaron contra el santo nombre de Dios. Adicionalmente, les hizo saber de que las cosechas de maíz y trigo se convertirían en polvo y que las uvas se pudrirían. Luego les confió a cada uno un secreto que no podían revelar a nadie, salvo al Santo Padre y en una petición muy especial que él mismo les haría.
Luego les prometió que si el pueblo se convertía, las piedras y rocas se convertirían en trigo. Antes de irse, les preguntó a los niños:

-¿Hacéis bien vuestras oraciones, hijos míos?”
-¡Oh! no, Señora; no muy bien.”
¡Ay, hijos míos! Hay que hacerlas bien por la noche y por la mañana. Cuando no podáis hacer más, rezad un Padrenuestro y un Avemaría; y cuando tengáis tiempo y podáis, rezad más.”

Entonces la Señora comienza a alejarse de los niños. Sus pies a penas rozaban la punta de la hierba. Se distanció un poco y luego se elevó (permaneciendo por algunos minutos) para después desaparecer en el firmamento.
Allí en ese mismo lugar donde la Señora se había aparecido, una fuente se formó. Muchos milagros comenzaron a suceder, pero también comenzaron a cumplirse las desgracias anunciadas. Las cosechas de uvas se echaron a perder a lo largo de toda Francia.

Melania, te diré algo pero no se lo digas a nadie:¡El tiempo de la ira de Dios ha llegado.
Si, después de que hayas dicho al pueblo lo que acabo de decirte y lo que todavía voy a decirte, si, después de eso, no se convierte, (si no hacemos penitencia, y si seguimos trabajando el domingo, y si seguimos blasfemando del santo nombre de Dios), en una palabra, si la faz de la tierra no cambia, Dios hará venganza contra el pueblo desagradecido y esclavo del diablo.
¡Mi Hijo va a hacer estallar su poder!
París, esta ciudad manchada con todo tipo de crímenes, perecerá infaliblemente.
Marsella será destruida en un breve tiempo. Cuando esto suceda, habrá en la tierra un completo desorden.
El mundo será abandonado a sus pasiones impías.
El Papa será perseguido desde todas todas partes: dispararán sobre él, querrán matarlo, pero no podrán, el Vicario de Dios triunfará de nuevo una vez más.
Los sacerdotes y religiosas, y los verdaderos siervos de mi hijo serán perseguidos, y muchos morirán por la fe de Jesucristo.
Habrá una hambruna en aquel tiempo.
Después de que hayan llegado estas cosas, mucha gente reconocerá la mano de Dios sobre ellos, se convertirá, y hará penitencia por sus pecados.
Entonces un gran monarca subirá al trono, y su reinado durará unos pocos años.
La Religión florecerá de nuevo, se extenderá por toda la tierra y la fertilidad será grande, el mundo satisfecho por no faltarle nada volverá a sus desórdenes, se olvidará de Dios, y se entregará a pasiones criminales.
Entre los ministros de Dios, y las esposas de Jesucristo, habrá quienes se entreguen al desorden , y esto será lo más terrible.
En fin, un infierno reinará sobre la tierra. Entonces será cuando el Anticristo nacerá de una religiosa: pero ¡desgraciada de ella! Mucha gente le creerá, porque dirá que él ha venido del cielo, ¡ay de aquellos que crean en él! El tiempo no está lejos, esto va a suceder sin haber pasado dos veces 50 años.
Hija mía, no digas lo que acabo de decirte. No se lo digas a nadie, no digas que un día tienes que decirlo, no digas nada que mire a esto, no digas nada hasta que yo te diga decirlo!»Ruego a nuestro Santo Padre el Papa que me dé su santa bendición.

Melanie Mathieu, pastora de La Salette
Grenoble – 06 de julio 1851

En Salette, la Virgen María pidió a los niños guardar un secreto, mismo que podrían revelar algunos años más tarde, 1858 precisamente. El pastorcito Maximin, aseguraba que la Virgen le había dicho algo a Melanie, pero que el no había podido llegar a escuchar.

El secreto

El que se presenta a continuación, es el texto de aquel secreto, mismo que fue divulgado después que la iglesia hubo aprobado la aparición de La Salette. Dicho en otras palabras, el texto que se muestra a continuación, fue revelado por Melanie tiempo después, luego de que la iglesia, aprobase la aparición. Este documento NUNCA fue aprobado en aquella oportunidad y se presenta únicamente con fines meramente ilustrativos/informativos.

Melanie: Esto que Yo te voy a decir no será siempre secreto; puedes publicarlo en 1858. Los sacerdotes, ministros de mi Hijo, por su mala vida, por sus irreverencias y su impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza. Sí, los sacerdotes piden venganza, y la venganza pende de sus cabezas. ¡Ay de los sacerdotes y personas consagradas a Dios, que por sus infidelidades y mala vida crucifican de nuevo a mi Hijo! Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al cielo y piden venganza, y he aquí que la venganza está a las puertas, pues ya no hay almas generosas ni persona digna de ofrecer la Víctima sin mancha al Eterno en favor del mundo.
Dios los va a castigar de una manera sin precedentes. ¡Ay de los habitantes de la tierra! Dios va a derramar su cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males juntos.
Los jefes, los conductores del pueblo de Dios, han descuidado la oración y la penitencia, y el demonio ha oscurecido sus inteligencias, se han convertido en estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará con su cola para hacerlos perecer. Dios permitirá a la antigua serpiente poner divisiones entre los soberanos, en todas las sociedades y en todas las familias. Se sufrirán penas físicas y morales. Dios abandonará a los hombres a si mismos y enviará castigos que se sucederán durante más de treinta y cinco años.
Los malos libros abundarán en la tierra y los espíritus de las tinieblas extenderán por todas partes un relajamiento universal en todo lo relativo al servicio de Dios y obtendrán un poder extraordinario sobre la naturaleza: habrá iglesias para servir a esos espíritus. Algunas personas serán transportadas de un lugar a otro por esos espíritus malvados, incluso sacerdotes, por no seguir el buen espíritu del Evangelio, que es espíritu de humildad, de caridad y de celo por la gloria de Dios.

Habrá por todas partes prodigios extraordinarios, porque la verdadera fe se ha extinguido y la falsa luz alumbra al mundo. ¡Ay de los príncipes de la Iglesia que se hayan dedicado únicamente a amontonar riquezas, a poner a salvo su autoridad y a dominar con orgullo!

Dado el olvido de la santa fe de Dios, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes. El Santo Padre sufrirá mucho. Yo estaré con él hasta el fin para recibir su sacrificio. Los malvados atentarán muchas veces contra su vida, sin poder poner fin a sus días.

Los gobernantes civiles tendrán todos un mismo plan, que será abolir y hacer desaparecer todo principio religioso, para dar lugar al materialismo, al ateísmo, al espiritismo y a toda clase de vicios.

En los conventos, las flores de la Iglesia estarán corrompidas y el demonio se hará como el rey de los corazones. Que los que estén al frente de las comunidades religiosas vigilen a las personas que han de recibir, porque el demonio usará de toda su malicia para introducir en la órdenes religiosas a personas entregadas al pecado, pues los desórdenes y el amor de los placeres carnales se extenderán por toda la tierra.
Los justos sufrirán mucho; sus oraciones, su penitencia y sus lágrimas subirán hasta el cielo y todo el pueblo de Dios pedirá perdón y misericordia e implorará mi ayuda e intercesión. Entonces Jesucristo, por un acto de justicia y de su gran misericordia con los justos, mandará a sus ángeles para que mueran todos sus enemigos. De golpe los perseguidores de la Iglesia de Jesucristo y todos los hombres dados al pecado perecerán y la tierra quedará como un desierto. Entonces se hará la paz, la reconciliación de Dios con los hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado; la caridad florecerá en todas partes.

Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia, que será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo. El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán grandes progresos en la fe, porque habrá unidad entre los obreros de Jesucristo, y los hombres vivirán en el temor de Dios. Esta paz entre los hombres no será larga: 25 años de abundantes cosechas les harán olvidar que los pecados de los hombres son la causa de todos los males que suceden en la tierra.

La Tierra será castigada con todo género de plagas. Habrá guerras, hasta la última que la harán los diez reyes del anticristo, los cuales tendrán todos un mismo plan, y serán los únicos que gobernarán al mundo. Antes que eso suceda, habrá una especie de falsa paz en el mundo; no se pensará más que en divertirse; los malvados se entregarán a toda clase de pecados; pero los hijos de la Santa Iglesia, los hijos de la fe, mis verdaderos imitadores, creerán en el amor de Dios y en las virtudes que me son más queridas. Dichosas las almas humildes guiadas por el Espíritu Santo, Yo combatiré con ellas hasta que lleguen a la plenitud de la edad.
La naturaleza clama venganza contra los hombres, y tiembla de espanto en espera de lo que debe suceder en la Tierra encharcada de crímenes. Temblad Tierra, y vosotros que hacéis profesión de servir a Jesucristo y que interiormente os adoráis a vosotros mismos, ¡temblad!, pues Dios va a entregaros a sus enemigos, porque los lugares santos están en la corrupción.
Muchos conventos no son ya casa de Dios, sino pastizales de Asmodeo. Durante este tiempo nacerá el anticristo… Hará prodigios y no se alimentará sino de impurezas. … Se cambiarán las estaciones… Los astros perderán sus movimientos regulares. La luna no reflejará más que una débil luz rojiza. El agua y el fuego causarán en el globo terrestre movimientos convulsivos y horribles terremotos.

ROMA perderá la Fé y se convertirá en la sede del anticristo. Los demonios del aire, con el anticristo, harán grandes prodigios en la Tierra y en los aires, y los hombres se pervertirán más y más. Dios cuidará de sus fieles servidores y de los hombres de buena voluntad. El Evangelio será predicado por todas partes. Todos los pueblos y todas las naciones conocerán la verdad.

Yo dirijo una apremiante llamada a la tierra; llamo a los verdaderos discípulos del Dios que vive y reina en los cielos; llamo a los verdaderos imitadores de Cristo hecho Hombre, el único y verdadero Salvador de los hombres; llamo a mis hijos, a mis verdaderos devotos, a los que se me han consagrado a fin de que los conduzca a mi divino Hijo, los que llevo, por decirlo así , en mis brazos, los que han vivido de mi espíritu; finalmente llamo a los apóstoles de los últimos tiempos, los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en el desprecio y en el silencio, en la oración y en la mortificación, en la castidad y en la unión con Dios, en el sufrimiento y desconocidos del mundo. Ya es hora que salgan a iluminar la tierra. Id y mostraos como mis hijos queridos, Yo estoy con vosotros y en vosotros con tal que vuestra fe sea la luz que os ilumine en esos días de infortunio. Que vuestro celo os haga hambrientos de la gloria de Dios y de la honra de Jesucristo. Pelead, hijos de la luz, vosotros, pequeño número que ahí veis; pues he aquí el tiempo de los tiempos, el fin de los fines.

“Creemos que la aparición de la Santísima Virgen a dos pastores, el 19 de septiembre de 1846 en la parroquia de La Salette, presenta enteramente las características de la verdad, y que los fieles tienen razones para creerla, verídica y cierta .” (Mons. Bruillard, obispo de Grenoble, 10 de noviembre de 1851).

Resulta más que prudente concluir, que aunque la aparición per se, ha sido aprobada por la Iglesia, no sucede lo mismo con el «Gran Secreto de La Salette». Este no ha sido ni aprobado ni reprobado por la Iglesia. El texto ha sido presentado solo con fines informativos y por que corresponde al texto presentado como “El Secreto”.
La razón radica en que el secreto expuesto por Melanie, fue presentado en una fecha posterior a la aprobación de la aparición y NO forma parte del contenido ahí aprobado.

En la edición Julio-Agosto del 2011 de la revista «Iesus Crhistus» correspondiente al número 136, podemos encontrar que:

1ª. Hasta el presente, el Gran Secreto de La Salette no ha sido ni aprobado ni reprobado por la Iglesia, en virtud de un juicio propiamente canónico, que se imponga a la adhesión de los fieles.

2ª. Ante la ausencia de reconocimiento oficial de parte de la Iglesia, cada cual tiene libertad para juzgar el Gran Secreto de La Salette de la manera como lo entienda, siempre y cuando sea de conformidad con las reglas de la prudencia sobrenatural. De hecho, teólogos respetables han manifestado reservas fundadas.

A continuación, la traducción al español del decreto original donde la Congregación Romana prohíbe ciertos aspectos relacionados con los mensajes de La aparición de la Santísima Virgen en La Saltte, incluyendo: “Roma perderá la Fe y convertirse en la sede del Anticristo”
El texto original se puede leer aquí.

Ha llegado noticia a esta Congregación Suprema que no faltan algunos, incluso entre el conjunto eclesiástico, que desestimando las respuestas y las decisiones de esta Sagrada Congregación, proceden a discutir y analizar a través de libros, pequeñas obras y artículos editados en publicaciones periódicas, ya sea firmada o sin nombre, en relación con el llamado secreto de La Salette, sobre sus diversas formas y su adecuación a los tiempos actuales y futuros, y, no sólo sin el permiso de los ordinarios, sino también en contra de su prohibición. Para que estos abusos que se oponen a la verdadera piedad y hieren grandemente la autoridad eclesiástica puedan ser contenidos, la misma Sagrada Congregación ordena a todos los fieles de cualquier región que no discutan ni investiguen bajo ningún pretexto, ni a través de libros, o de pequeñas obras o artículos, ya sea firmado o sin firmar, o en cualquier otra forma de cualquier tipo, sobre el tema mencionado. Quienquiera que viole este precepto del Santo Oficio, si son sacerdotes, se vean privados de toda dignidad y suspendidos por el Ordinario del lugar de oír confesiones y de celebrar Misa; y, si son laicos, no se les permita acceder a los los sacramentos hasta que se arrepientan.

Por otra parte, que la gente se sujete a las sanciones dadas por ambos el Papa León XIII en la Constitución “Officiorum ac munerum” contra aquellos que publican libros que tratan de asuntos religiosos sin la autorización legítima de los superiores y por Urbano VIII, a través del decreto “Dominus Noster Sanctissimus” dado el 13 de marzo 1625 en contra de los que hacen públicas afirmaciones reveladas sin el permiso de los ordinarios. Sin embargo, este decreto no prohíbe la devoción hacia la Santísima Virgen bajo el título de “Reconciliadora” designada comúnmente “de La Salette”.

Datum Romae, ex Aedibus Sancti 0fficii, die 21 decembris 1915.
Aloisius Castellano, S. R. et U. I. Notarius.

Existen 2 versiones del secreto: Una escrita en el año 1851 y la otra corresponde al año 1873 (22 años de diferencia entre ambas versiones).
La versión de 1873 fue finalmente publicada con el imprimatur (que certifica que el documento en cuestión está libre de error en materia de doctrina y moral católica) del Monseñor Zola, obispo de Lecce (Italia) y difiere considerablemente con la versión de 1851 pues el texto:

«Roma perderá la fe … se convertirá en la sede del Anticristo … Habrá un eclipse de la Iglesia»

no aparecería en la versión original del secreto entregado por Melania al papa Pio IX en el año 1851.

No falta quien sugiera que Melania habría sufrido de cierto tipo de trastorno psicológico al momento de escribir la segunda versión del secreto.

1999: Aparecen los documentos originales

En los últimos años, concretamente desde el 3 de octubre de 1999, se encontraron los manuscritos originales de Mélanie y Maximin. Ellos estaban en los archivos y están todavía en los archivos del Santo Oficio, que ahora se llama la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Aquí encontramos todas las comunicaciones, las de Mélanie que envió al Papa lo que la Virgen le dijo, el famoso secreto de La Salette.

También tenemos el texto de Maximin, quien también recibió secretos de parte de Nuestra Señora.

Todos ellos están registrados, y fueron publicados hace relativamente poco tiempo.

¡Y bien!, se comprueba que los textos que habían circulado entre el público eran muy fieles y correspondía a lo que se dijo.

¿Y qué dijo la Santísima Virgen en La Salette? Anunció un tiempo terrible para la Iglesia, hasta declarar: “Roma perderá la fe”. Ella afirmó: “La Iglesia será eclipsada. Roma se convertirá en la sede del Anticristo”.

¡Palabras extremadamente fuertes!

Hay también una severa crítica contra el clero.

No olvidemos que es justamente este párrafo específico del secreto de Nuestra Señora de la Salette el que esta en debate y cuya veracidad se ha discutido por tanto tiempo.
También es necesario recordar que en las sagradas escrituras, precisamente en la segunda carta del apóstol Pablo a Tesalónica podemos encontrar un texto que nos trae a la mente el Secreto de La Salette:

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con El, os rogamos, hermanos, que no seáis sacudidos fácilmente en vuestro modo de pensar, ni os alarméis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera de nosotros, en el sentido de que el día del Señor ha llegado. Que nadie os engañe en ninguna manera, porque no vendrá sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama dios o es objeto de culto, de manera que se sienta en el templo de Dios, presentándose como si fuera Dios…
2 Tesalonicenses 2