Onepeterfive.com -Debido a la falta de claridad y especificidad en el capítulo 8 de la ‘Exhortación Apostólica, Amoris Laetitia (AL) del papa Francisco, están circulando algunos puntos de vista contradictorios en lo que a católicos que viven públicamente en relaciones objetivamente pecaminosas se refiere. Ha acaso, el actual Santo Padre, roto la linea de sus predecesores, que nunca permitieron a ninguna de estas personas recibir la Santa Comunión? Algunos dicen que sí, otros dicen No. El distinguido filósofo católico, el alemán Robert Spaemann, un amigo del Papa Benedicto XVI, no ha dudado en afirmar en una entrevista reciente, que con la promulgación de AL, “El caos ha sido elevado a principio por el trazo de una pluma “, y que “las consecuencias son ya previsibles: la incertidumbre y la confusión, desde de las conferencias episcopales hasta las pequeñas parroquias en el medio de la nada “.

Esta crítica situación, invita a reflexionar sobre mensaje de Nuestra Señora de Fátima, mientras damos inicio a este Viernes (Mayo 13 2016) día en que celebramos la primera aparición a los niños pastores en Portugal. Allá por 1980, la vidente que aún sobrevivía, la hermana Lucia, escribió una importante carta al Monseñor (ahora Cardenal) Carlo Cafarra. Después de que el Papa Juan Pablo le pidiese iniciar nuevos estudios del Instituto Pontificio sobre el matrimonio y la familia, Cafarra escribió a la hermana Lucia solicitandole simplemente que orara por el y la nueva aventura que estaba por comenzar. El, recientemente ha hecho de conocimiento público, la gran sorpresa que sintió al recibir una larga carta con su firma… En ella, encontramos escrito: “La batalla final entre nuestro Señor y el reino de Satán será sobre la familia y el matrimonio.  No tema. Todo aquel que trabaje por la santidad del matrimonio siempre encontrará oposición de muchas maneras pues esta es un cuestión decisiva”. Concluía con: “Nuestra Señora ya le ha aplastado la cabeza”.

Esta seguridad es alentadora, porque quince años después de que la Hermana Lucía escribiese esta carta, el cardenal Luigi Ciappi (1909-1996), consejero teológico personal de cinco Papas, hizo una revelación sorprendente en la que sostiene que parte del secreto de Fátima nunca fue dada a conocer por el Vaticano (y a la que se hace referencia, evidentemente, en aquel enigmático “etc.” de la parte publicada del mensaje de la Virgen). Su Eminencia, una de las pocas personas que habían visto el secreto completo, escribió en una carta en 1995 al Profesor Baumgartner de Salzburgo: “En el Tercer Secreto se predice, entre otras cosas, que la gran apostasía de la Iglesia comenzará por la cima.”

Tan impactante profecía, explicaría la razón por la qué la misma hermana Lucía, confesase en su momento, haberse sentido “traumatizada” por ella.
¿Por qué el Papa Juan XXIII decidió no publicar el secreto en año previsto  1960, y por qué el cardenal Alfredo Ottaviani del Santo Oficio, en respuesta a la pregunta de un reportero, dijo amargamente que el Tercer secreto había sido relegado “a la parte inferior de los archivos del Vaticano – y es ahí  donde merece estar!” (un cura que cuando era joven vivía en Roma en 1960 me ha dicho que claramente recuerda la lectura de estas palabras en un periódico).
Ottaviani bien podría haber determinado que un mensaje tan atroz, podría perturbar la fe de muchos católicos en la Sede de Pedro, la “roca” sobre la que Cristo construyó su Iglesia.

Las observaciones anteriores deben ayudar a poner en contexto el siguiente testimonio de la doctora Alice von Hildebrand, a quien he tenido el privilegio de conocer durante unos veinte años. Proporciona además clara corroboración de lo que dijo el cardenal Ciappi sobre el secreto.
En un correo electrónico privado a principios de mayo, la Dra. von Hildebrand me contó sobre esta conversación, misma que tuvo lugar en el año 1965 en Florencia. Le pregunté si iba a permitir que esto se diese a conocer a una audiencia más amplia, y después de consultar con su director espiritual, respondió que él le había dado permiso para hacerlo. (Mons. Mario Boehm, cuyo testimonio se registra aquí, era un destacado miembro de la redacción del periódico del Vaticano L’Osservatore Romano durante los años 1930 y 1940, cuando el editor en jefe era el conde Giuseppe Dalla Torre. Boehm retuvo contactos de alto nivel en Roma después de su retiro.)

La Dra. von Hildebrand añadió que sería bueno agregar otra conversación similar que ella y su marido habían tenido con la ex agente comunista Bella Dodd. Personalmente considero que estos testimonios vinculados con el mensaje de Fátima, son profundamente consoladores en estos momentos en los que aumenta la confusión y en los que cambios perturbadores emanan de los más altos niveles de autoridad de la Iglesia. Todo indica que el cielo no sólo ha previsto esta gran crisis, sino que también nos ha prevenido, y que a manera de tranquilizar a los católicos, suceda lo que suceda en el futuro inmediato, Cristo sigue siendo el jefe indiscutible de su Iglesia, y que el Corazón Inmaculado de su más santa Madre, La Reina del Santo Rosario, quien es para Satanás “terrible como un ejército en orden de batalla”, triunfará al final.

La Doctora von Hildebrand, ya es sus 90s, tiene algo de dificultad para escribir por medio de la computadora, por eso yo he editado el correo electrónico original para darle mayor claridad. Ella ha aprobado la siguiente versión y me ha otorgado su permiso para publicarlo en el sitio web onepeterfive:

(email al Padre Brian Harrison con fecha: Mayo 6 del 2016)

Querido Padre.

Creo que las siguientes dos conversaciones, que Yo recuerdo muy bien desde los años sesenta, son particularmente interesantes ahora, en estos tiempos profundamente perturbados medio siglo después, pues ellos aparentemente corroboran el testimonio del Cardenal Ciappi, que parte del secreto de Nuestra Señora en Fátima, era la impresionante predicción sobre la gran apostasía de la iglesia que comenzaría “desde la cima”.

La primera conversación fue en Junio de 1965. Estábamos en Florencia en la casa donde nació mi esposo, y donde pase mi primer año sabático. Mi esposo invitó a un sacerdote llamado Monseñor Mario Boehm, a quien conocimos en Roma, poco después de su conversión, y quien ha sido uno de los más importantes editores del L’Osservatore Romano por muchos años. El tema de Fátima vino a la conversación y mi esposo hizo la pregunta, “Por qué el tercer secreto de Fátima no fue revelado?” pues la Santísima Virgen María había dicho que debería de ser revelado a los fieles en 1960.

Don Mario: Nunca fue revelado debido a su contenido.
Mi esposo: Que era tan temible en el?
Don Mario: La infiltración de la Iglesia hasta la cima.
Esto nos destrozó pero confirmó los temores de mi esposo sobre la manera en que el Vaticano II dejaría expuesta a la Iglesia a terribles peligros. Sus temores estaban bien fundados.

La segunda conversación fue con Bella Dodd con quien había hablado ya en ocasiones anteriores. La conocimos en el Otoño de 1965 y luego ella nos visitó en New Rochelle, NY donde Yo aún vivía entre 1966-1967. Ella fue una vehemente comunista desde sus años de colegio en el Colegio Hunter -un semillero comunista. Esa es la razón por la que yo fui sistemáticamente perseguida allí como lo recuerdo en mi libro “Memorias de un fracaso feliz”. Ella se convirtió en 1952 bajo la guía de el arzobispo Fulton Sheen.

Permítanme repetir la conversación entre ella y mi esposo:

Mi esposo: Me temo que la Iglesia ha sido infiltrada.
Bella: Cuando yo fui comunista, trabaje muy de cerca con cuatro cardenales dentro del Vaticano que trabajaban para nosotros, ellos permanecen en actividad hasta el día de hoy.
Mi esposo: Quienes son? Mi sobrino Dieter Sattler es un alemán destacado en la Santa Sede.

Pero Bella que estaba bajo la guía espiritual del Arzobispo Sheen, declinó revelar esta información.
El único recurso que ahora tenemos es la oración y la firme convicción de que las puertas del infierno nunca prevalecerán. Mateo 24 nos advirtió de esto.

En unión de fervientes oraciones.

Soy, querido Padre, respetuosamente suya en Cristo.

Alice von Hildebrand