Cada 15 de agosto, día de la Fiesta de la Asunción de la Virgen María (además, día festivo nacional de Francia),  el santuario mariano de Nuestra Señora de Lourdes, acoge un promedio de 25,000 peregrinos, quienes fluyen de manera continua durante el día, aglomerándose frente a la gruta de las apariciones durante el rezo del Santo Rosario (lo que sucede varias veces durante el día). Para este año 2016, se espera acuda una cantidad similar de files.

Y es justamente este hecho, debido a la escalada de acciones terroristas en Francia, el que tiene preocupadas a las autoridades. Por tal motivo, el prefecto de la región de los Pirineos, Beatrice Lagarde, ha dejado saber al público general, sobre la implementación de diversas medidas a fines de proporcionar mayor seguridad a los asistentes. Estas incluyen,  el cierre de las carreteras aledañas al santuario, el cierre de la mayoría de los accesos, a manera de forzar a los visitantes el paso por puntos específicos de inspección, el reemplazo de los contenedores de todo tipo por bolsas plásticas transparentes, entre otras.

Posible cancelación de las celebraciones

Aunque se estima que un aproximado de 250 operativos estarán a cargo de la seguridad del santuario y de sus alrededores (incluidos expertos en desactivación de explosivos), se ha llegado a barajar la posibilidad de cancelar, tanto la Santa Misa, como  la procesión, considerados los eventos mas importantes de la fecha, por ser los que  atraen  mayor número de fieles. Si todo marcha sin mayores compilaciones, se provee además que la procesión se inicie dentro del sitio, en lugar de hacerlo en la ciudad como es costumbre.