Esa es la promesa que María Santísima hiciera a los pastorcitos Lucía, Jacinta y Francisco (y por medio de ellos, a la humanidad) luego de concluidas las visiones en Cova da Iria (Fátima) en 1917. Pero, más precisamente, de qué victoria se trata?, de qué estaba hablando nuestra madre del cielo al regalarnos aquella frase llena de esperanza?

“Al final, Mi Inmaculado Corazón triunfará” deja un sabor agridulce en nuestro “paladar” pues denota su relación intrínseca con la tribulación, padecimiento o sufrimiento, de los que finalmente tendremos -por medio del Inmaculado Corazón de María-, el tan esperado alivio. Ese es el objetivo de aquella frase: Llenarnos de esperanza. Y es que la esperanza es una virtud muy preciosa que nos sostiene en medio del sufrimiento, que nos anima a continuar con fe. Casi se puede decir, que sin esperanza, no hay mañana.

La frase también denota éxito, victoria, triunfo y sabemos que para obtenerlos, es necesario combatir/competir. Entonces de aquella frase de María en Fátima podemos desgranar, que la tribulación será causada por la batalla (la batalla espiritual, tiene consecuencias y repercute en el mundo terrenal) de la que nuestra Madre, la Virgen María, saldrá victoriosa.

Sor Lucía y la batalla final de María

Citemos Sor Lucia en su última entrevista pública dada el 26 de Diciembre de 1957 al Padre Joaquín María Alonso:

Por eso, ahora que cada uno de nosotros comience por sí mismo su reforma espiritual; que tiene que salvar no sólo su alma, sino salvar a todas las almas que Dios ha puesto en su camino…
Padre, la Santísima Virgen no me dijo que nos encontramos en los ÚLTIMOS TIEMPOS del mundo, pero me lo dio a demostrar por tres motivos:

El primero, porque me dijo que el demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen y una batalla decisiva, es una batalla final en donde se va a saber de qué partido es la victoria, de qué partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios, o somos del demonio; no hay término medio.

Lo segundo, porque me dijo, tanto a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el Santo Rosario y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Y, al ser los últimos remedios, quiere decir que son los últimos, que ya no va a haber otros.

Y tercero, porque siempre en los planos de la Divina Providencia, cuando Dios va a castigar al mundo, agota antes todos los demás medios; y cuando ha visto que el mundo no le ha hecho caso a ninguno de ellos, entonces, como si dijéramos a nuestro modo imperfecto de hablar, nos presenta con cierto temor el último medio de salvación, su Santísima Madre.

El padre Gabriele Amorth

Más aún, esto sería afirmado por el legendario exorcista Gabriele Amorth, octogenario sacerdote de la diócesis de Roma y presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas con más de 60,000 exorcismos de experiencia. El padre Amorth declaró sobre el tema :

Él responde cuando lo interpelo. Repite que el mundo está en su poder, y aquí dice la verdad. Bíblicamente hablando, estamos en los últimos tiempos y la bestia está trabajando frenéticamente…


Amorth además sostiene en su libro titulado “El Último Exorcista” que:

La santísima Virgen está formando un ejército suyo, esparcido por toda la tierra con la fuerza de la conversión, el Rosario y el ayuno. Este ejercito suyo vencerá al ejercito de Satanás.

Ayudemos a María Santísima a obtener la victoria!

Por increíble que parezca, ayudar María en su batalla final es realmente muy fácil. Todos podemos ser parte de su victoria y acelerar el triunfo del Inmaculado Corazón de María de estas 5 maneras :

Consagración
La consagración es la entrega voluntaria de nuestro ser a nuestra Madre Santísima, para vivir conforme a los designios de nuestro Señor bajo una entrega total y bajo los cuidados de su providencia. Esto también significa, poner todo de nuestra parte y hacer el mejor esfuerzo para evitar la vida de pecado que tanto ofende a Dios.

Consagración
Consagración total a María
Renovación diaria.

Oración
María Santísima ha insistido incansablemente en la importancia del rezo del Rosario completo diario.

El Rezo del Santo Rosario Completo.

Penitencia
Ya lo nos lo había advertido María Santísima por medio de los pastorcitos de Fátima.
¿Quieren ofrecerse al Señor y estar prontos para aceptar con generosidad los sufrimientos que Dios permita que les lleguen y ofreciéndolo todo en desagravio por las ofensas que se hacen a Nuestro Señor?
Procura ayunar 2 veces por semana: Miércoles y Viernes a pan y agua. Ofrece este pequeño sufrimiento por la conversión de los pecadores.

Diaria Labor
Durante el desenvolvimiento de nuestras vidas diarias, ya sea en el ámbito personal, laboral,familiar, etc. Ofrecer todos aquellos pequeños sacrificios involucrados en el cumplimiento de nuestras obligaciones. De esta manera nos santificamos y obtenemos gracias para la conversión de otros.
“Las penitencias que ahora demando y requiero es el sacrificio de la diaria labor.”
Todo esto, sin dejar de lado la modestia y la presencia del Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María en nuestras casas. De esta manera, la victoria final de nuestra madre, comenzará por nuestras familias y hogares.

Difusión del rezo del Santo Rosario
Hay que promover activamente en rezo del Santo Rosario, sobre todo su rezo en familia. Esto además de permitirnos participar activamente en el triunfo del Inmaculado Corazón de María, nos otorga la asistencia de María tan necesaria en estos días y los que estan por venir:
“Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.”

Así es que ya lo sabes. Colabora con un granito de arena. Ayudemos a María Santísima a que su promesa se haga realidad.