Cuando Pedro atemorizado escapaba de sus perseguidores en las afueras de Roma alrededor del año 65 después de Cristo, tuvo lugar la escena que la tradición recuerda como Quo Vadis Domine?
En ella, se cuenta que Cristo se le presenta inesperadamente al asustado a Pedro quien le pregunta “¿a donde vas mi Señor?”, Jesús le responde ” “Mi pueblo en Roma te necesita, si abandonas a mis ovejas yo iré a Roma para ser crucificado de nuevo”. Luego del encuentro, el apóstol recapacita y decide volver a la ciudad en donde es apresado y posteriormente crucificado. Eran los días del emperador Nerón y su feroz persecución contra los cristianos.
Un elemento muy poco sabido de esta historia, es que según la tradición, cuando Cristo hizo su aparición en aquel lugar, sobre la Via Appia, habría dejado grabadas sobre el mármol, las plantas de sus pies. Una copia de ellas, se muestra actualmente en la Iglesia de Domine Quo Vadis y el original es conservado en la Basílica de San Sebastiano.