Voice of the Family. – Cuatro grupos de clérigos, que representan aproximadamente a unos 1.000 sacerdotes y diáconos, han pedido al Papa Francisco que emita una “interpretación oficial” o autorizada de la exhortación apostólica Amoris Laetitia en conformidad a las enseñanzas y prácticas de la Iglesia Católica.

El llamado fue emitido por las Cofradías del Clero Católico de Gran Bretaña, Irlanda, Estados Unidos y Australia, quienes han advertido sobre el “grave peligro que se cierne sobre la unidad de la Iglesia debido al creciente relativismo moral” que “deben ser honestamente enfrentados y claramente remediados“.

También expresaron su agradecimiento al cardenal Brandmüller, al cardenal Burke, al cardenal Caffarra y al cardenal Meisner por la dubia que sometieron al Papa Francisco en septiembre de 2016 y que aún no ha sido respondida.

La declaración completa de las Confraternidades Internacionales del Clero Católico a continuación.

Como miembros de las Confraternidades Internacionales del Clero Católico, creemos que sería de gran valor el emitir una interpretación autorizada de la exhortación apostólica Amoris Laetitia conforme a la enseñanza perenne y práctica de la Iglesia.

Claramente, se necesita de una aclaración formal para corregir el mal uso de la Exhortación Apostólica, empleada para socavar la Tradición sagrada.

Agradecemos, pues, a los cuatro eminentes cardenales que han presentado recientemente su dubia ante la Santa Sede solicitando tal aclaración.

Las Cofradías reconocemos que esta acción ha sido tomada por amor a la Iglesia y preocupación por la salvación de las almas.

Como lo han dejado en claro los propios cardenales, este paso ha sido tomado con profundo respeto por nuestro Santo Padre, el Papa Francisco, y no debe de ninguna manera, ser utilizado para fomentar divisiones dentro de la Iglesia.

El grave peligro para la unidad de la Iglesia lo representa el creciente relativismo moral que debe ser honestamente combatido y claramente remediado.

Como pastores de almas, somos conscientes de los muchos desafíos que enfrentan los hombres y mujeres de hoy. Nos esforzamos por ayudar a nuestro pueblo, que a menudo vive en situaciones complejas, a escuchar el llamado de Cristo y su Evangelio. Esta tarea se hace más fácil cuando la Iglesia expone su enseñanza con valentía y claridad.

También es esencial que la disciplina de la Iglesia siga siempre su enseñanza dogmática. En particular, dado que en la actualidad hay mucha confusión, es necesario dejar claro que la Sagrada Comunión no puede darse a alguien que elija vivir en una relación sexual con una persona que no sea su esposo o esposa.

Aquellos que se encuentran en esta situación son, por supuesto, merecedores de apoyo pastoral y deben ser ayudados a participar plenamente en la vida de la Iglesia como lo permiten sus circunstancias.

En relación con esto, es importante afirmar que la conciencia no es una ley en sí misma que reemplaza la ley santa de Dios con juicio privado, sino más bien, un eco de la voz del Creador. La dignidad de la conciencia debe ser asistida para superar toda ignorancia y protegida de convertirse en “prácticamente ciega como resultado del pecado habitual” (Gaudium et Spes, 16).

Solicitar una aclaración de este tipo, que reitera la enseñanza perenne de la Iglesia, es un acto de amor filial de los fieles hijos de la Iglesia, que acuden a nuestro Pastor Supremo en busca de su guía paterna.

Es nuestro deseo que esta elucidación (aclaración) nos permita a nosotros y a otros sacerdotes católicos y diáconos, llevar a cabo nuestro ministerio de forma fiel y efectiva.

Esperamos que esta petición de aclaración sirva de ocasión para que el Santo Padre alimente y cuide al rebaño que le ha confiado nuestro Señor y nos apoye, al clero, a hacer lo mismo.